El hallazgo de un bebé la pasada semana, frente a una vivienda en el kilómetro 11 de la avenida Independencia, en el Distrito Nacional, activó el protocolo estatal que marca el inicio de un proceso para definir su situación legal y garantizar sus derechos.
El infante permanece bajo la custodia del Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (Conani), donde recibe atención mientras se desarrollan las acciones correspondientes para establecer su identidad y determinar su entorno familiar.
¿Qué sigue?
Cuando un menor es encontrado en la vía pública sin referentes familiares, el Estado dominicano inicia un procedimiento legal y administrativo orientado a garantizar su derecho a la identidad y a una familia.
De acuerdo con el encargado del Departamento de Gestión Territorial del Conani, Edwin Ceballos, el protocolo contempla varias etapas.
Evaluación médica y retención: El centro de salud que recibe al menor emite un informe clínico y notifica al Ministerio Público, que dispone una orden de retención para evitar la entrega del infante a personas no autorizadas.
Investigación de campo: Durante los primeros tres meses se realizan levantamientos sociales de forma consecutiva. Las indagatorias abarcan el lugar donde fue encontrado el menor, así como hospitales y destacamentos policiales, con el objetivo de identificar posibles familiares.
“Se hacen tres levantamientos consecutivos mes por mes. Esto va abultando todo el expediente a los fines de que se verifique la existencia o no de algún referente familiar. Se realizan a los fines de ir recibiendo información oportuna”, explicó.
Declaratoria de abandono: Si tras el proceso investigativo no se identifica a la familia biológica, el Departamento de Protección Legal del Conani apodera al Tribunal de Niños, Niñas y Adolescentes.
En esta fase, al menor se le asigna un nombre provisional y, una vez emitida la sentencia de abandono, el tribunal autoriza la expedición de un acta de nacimiento, garantizando su derecho a la identidad y a la nacionalidad.


