El presidente ruso acusó a Ucrania de cometer un acto “terrorista” luego de un ataque con drones en una ciudad ocupada de Lugansk, mientras Kiev aseguró que el objetivo era infraestructura militar.
Vladimir Putin ordenó este sábado preparar una respuesta militar luego de responsabilizar a Ucrania por un ataque con drones que impactó una residencia estudiantil en la ciudad ocupada de Starobilsk, en la región de Lugansk.
De acuerdo con autoridades rusas, el ataque dejó al menos 10 personas fallecidas y otras 38 heridas, según cifras difundidas por la agencia estatal TASS y el Ministerio de Situaciones de Emergencia de Rusia.
Putin calificó el hecho como un acto “terrorista” y afirmó haber instruido al Ministerio de Defensa para presentar propuestas de represalia contra Ucrania.
Sin embargo, el ejército ucraniano rechazó las acusaciones y aseguró que el objetivo de la operación eran instalaciones militares utilizadas por fuerzas rusas en la zona ocupada.
Las autoridades ucranianas indicaron que entre los blancos atacados se encontraba un cuartel vinculado a la unidad rusa “Rubicon”, especializada en tecnología y operaciones con drones militares.
Fuerzas de Sistemas No Tripulados de Ucrania también informó sobre recientes ataques contra centros de entrenamiento y estructuras militares rusas en territorios ocupados, incluyendo operaciones en Snizhne y Jersón.
Por su parte, el presidente ucraniano Volodymyr Zelensky aseguró que fuerzas de seguridad ucranianas atacaron además una importante planta química vinculada a la industria militar rusa ubicada en la región de Perm, a más de 1,700 kilómetros del frente de combate.
En las últimas semanas, Ucrania ha intensificado el uso de drones de largo alcance contra objetivos militares e infraestructura estratégica rusa, en medio de la prolongación del conflicto entre ambos países.


