En Letonia, donde las mujeres superan en número a los hombres en aproximadamente un 15,5%, ha surgido un servicio que se ha vuelto muy popular: el llamado “marido por una hora”.
La propuesta ofrece asistencia para tareas domésticas como fontanería, carpintería y pequeñas reparaciones, y ha ganado demanda en un contexto de desequilibrio demográfico en el país báltico.
El fenómeno es más marcado entre los 30 y 40 años, así como en mayores de 65, donde la población femenina duplica a la masculina.
Algunas residentes señalan que la mayoría de su entorno social está compuesto por mujeres, lo que ha impulsado este tipo de servicios como una solución práctica en la vida cotidiana.


