Las autoridades de Países Bajos confirmaron la primera aplicación de eutanasia a un menor de entre 1 y 12 años desde la entrada en vigor de la normativa que permite este procedimiento en casos de enfermedades incurables, sufrimiento extremo y ausencia de posibilidades de recuperación.
La Haya, Países Bajos. – Las autoridades neerlandesas confirmaron el primer caso de eutanasia practicada a un menor de entre 1 y 12 años desde la implementación de la nueva normativa que regula este procedimiento para niños con enfermedades incurables y sufrimiento considerado insoportable, sin perspectivas de mejoría médica.
La información fue comunicada por la ministra de Salud de Países Bajos, Sophie Hermans, quien informó al Parlamento que la comisión encargada de supervisar los casos de terminación de la vida en menores recibió la notificación del procedimiento a finales del año pasado y concluyó recientemente su evaluación.
Según explicó la funcionaria, la comisión analizó detalladamente el expediente médico, entrevistó al profesional de la salud responsable del caso y remitió posteriormente sus conclusiones a la Fiscalía, organismo que deberá determinar si todas las actuaciones se realizaron conforme a los requisitos establecidos por la legislación vigente.
Por razones de privacidad y protección de la familia, las autoridades no divulgaron la identidad, edad específica ni la enfermedad que padecía el menor.
La normativa, vigente desde febrero de 2024, permite la eutanasia en niños de entre 1 y 12 años únicamente en circunstancias excepcionales, cuando exista una enfermedad terminal o incurable que provoque sufrimiento físico o psicológico insoportable y no existan alternativas médicas razonables para mejorar la condición del paciente.
Además, el procedimiento requiere el consentimiento expreso de los padres o representantes legales y la evaluación favorable de al menos un médico independiente que confirme el cumplimiento de los criterios establecidos.
Antes de esta ampliación legal, la legislación neerlandesa solo contemplaba la eutanasia para recién nacidos bajo condiciones específicas y para menores mayores de 12 años con determinadas garantías legales.
Las autoridades sanitarias estimaron al momento de aprobarse la normativa que aproximadamente cinco niños por año podrían reunir las condiciones necesarias para acceder a este procedimiento. Muchos de estos casos están relacionados con anomalías congénitas severas o enfermedades metabólicas de carácter irreversible.
La implementación de esta medida generó un amplio debate en la sociedad neerlandesa, con posiciones encontradas entre sectores políticos, religiosos, médicos y organizaciones defensoras de los derechos de los pacientes. Mientras algunos grupos expresaron preocupaciones éticas sobre la ampliación de la eutanasia a menores de edad, asociaciones médicas defendieron la necesidad de ofrecer una respuesta legal y humanitaria ante situaciones de sufrimiento extremo.
El informe oficial también señala que durante el año 2025 fueron notificadas tres interrupciones tardías del embarazo vinculadas a graves daños cerebrales en fetos afectados por infecciones congénitas, casos que fueron evaluados y considerados conformes a los requisitos legales por parte de la comisión correspondiente.
Las autoridades recordaron que tanto la terminación de la vida de menores como las interrupciones tardías del embarazo continúan siendo procedimientos estrictamente regulados y sujetos a supervisión legal. Los médicos solo quedan exentos de responsabilidad penal cuando cumplen rigurosamente todos los criterios de diligencia establecidos por la ley.
Hasta la fecha, la Fiscalía neerlandesa no ha presentado cargos contra médicos involucrados en los casos evaluados por las comisiones de control correspondientes.


