Dos poderosos sismos de magnitud 7.2 y 7.5 generan emergencia nacional mientras continúan las labores de rescate.
Caracas, Venezuela –. Venezuela enfrenta una de las emergencias sísmicas más importantes de las últimas décadas tras el registro de dos fuertes terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 que sacudieron la región central del país durante la tarde de este miércoles. Los movimientos telúricos, con epicentro en las cercanías de Morón, estado Carabobo, provocaron el colapso de edificaciones, daños a la infraestructura y una intensa movilización de los organismos de emergencia.
Según reportes preliminares, los sismos fueron percibidos en gran parte del territorio venezolano y también en países vecinos como Colombia. En Caracas, La Guaira, Miranda, Aragua, Trujillo y Carabobo se reportaron derrumbes parciales y totales de edificios, daños estructurales y evacuaciones masivas de ciudadanos que abandonaron sus hogares y lugares de trabajo por temor a nuevas réplicas.
Equipos de rescate, bomberos, protección civil y cuerpos de seguridad fueron desplegados de inmediato para atender a las personas afectadas y realizar labores de búsqueda entre los escombros. Las autoridades mantienen la evaluación de daños y continúan recopilando información sobre posibles víctimas y heridos.
Inicialmente, organismos internacionales emitieron una alerta de tsunami para algunas zonas del Caribe; sin embargo, la advertencia fue posteriormente cancelada al descartarse un riesgo significativo para las costas de la región.
Expertos en sismología han señalado que este evento podría convertirse en uno de los terremotos más destructivos registrados en Venezuela en más de un siglo debido a su elevada magnitud y a la amplitud del área afectada. Las autoridades han exhortado a la población a permanecer en espacios seguros, evitar edificaciones dañadas y mantenerse informada a través de los canales oficiales ante la posibilidad de réplicas en las próximas horas.
La situación continúa en desarrollo mientras los organismos de emergencia trabajan para determinar el alcance total de los daños y coordinar la asistencia a las comunidades afectadas.








