Las autoridades venezolanas actualizaron el balance oficial de la tragedia ocurrida hace una semana, mientras continúan las labores de rescate entre los escombros y crece la preocupación por la cantidad de personas desaparecidas.
Caracas, Venezuela.– El Gobierno de Venezuela elevó este miércoles a 2,295 el número de personas fallecidas como consecuencia del doble terremoto de magnitudes 7.2 y 7.5 que sacudió el norte del país el pasado 24 de junio, una de las mayores tragedias naturales registradas en la historia reciente de la nación.
El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, informó que el número de heridos ascendió a 11,267, mientras que 13,942 personas han sido dadas de alta tras recibir atención médica. Sin embargo, 4,565 pacientes continúan hospitalizados o bajo tratamiento en centros de salud y áreas de triaje.
Las autoridades también reportaron que 12,841 familias han resultado damnificadas por el desastre y que, desde el primer sismo, se han registrado más de 780 réplicas, lo que ha dificultado las labores de búsqueda y evaluación de daños.
Aunque el Gobierno no ha ofrecido una cifra oficial de desaparecidos, diversos reportes estiman que decenas de miles de personas continúan sin ser localizadas, mientras familiares permanecen en las zonas afectadas con la esperanza de encontrar sobrevivientes.
En paralelo, equipos nacionales e internacionales mantienen las operaciones de rescate. En el estado La Guaira, más de un centenar de rescatistas trabaja para liberar a personas que aún permanecen atrapadas bajo los escombros, en operaciones que avanzan con extrema precaución para evitar nuevos colapsos.
Ante la magnitud de la emergencia, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, decretó siete días de duelo nacional, en homenaje a las víctimas y en solidaridad con las familias afectadas.
El doble terremoto ha provocado graves daños en viviendas, hospitales, escuelas e infraestructura pública, mientras organismos internacionales continúan enviando ayuda humanitaria y personal especializado para apoyar las labores de asistencia y recuperación en las zonas más golpeadas.


