Islamabad, Pakistán.– Familias de menores afectados por un brote de VIH presuntamente relacionado con un hospital en la ciudad de Karachi denunciaron enfrentar discriminación, rechazo social y pérdida de empleos, mientras continúan las investigaciones sobre un caso que ha dejado más de 130 personas infectadas, en su mayoría niños.
Uno de los afectados es Owais, un padre de 40 años que perdió a su hijo de un año en abril de 2025 tras ser ingresado por una fiebre. Meses después, su hija de 10 años también fue diagnosticada con VIH, situación que, según relató, provocó su despido y el aislamiento de su familia por parte de vecinos y allegados.
El brote, detectado en el Hospital Kulsoom Bai Valika de Karachi, ha causado al menos seis muertes infantiles y mantiene bajo tratamiento a decenas de menores. Las autoridades sanitarias investigan las circunstancias en que ocurrieron los contagios.
El Ministerio de Trabajo y Protección Social de la provincia de Sindh aseguró que las infecciones no estuvieron relacionadas con la reutilización de jeringuillas, al indicar que el centro utilizaba dispositivos de un solo uso. Sin embargo, familiares de los pacientes cuestionan esa versión y afirman haber observado prácticas irregulares durante la atención médica.
Owais también denunció que el hospital habría ocultado inicialmente el diagnóstico de su hija, el cual, según explicó, fue confirmado posteriormente en otro centro de salud.
Organizaciones y familiares advierten que, además de las dificultades para acceder a tratamientos, muchas de las personas afectadas enfrentan el estigma asociado al VIH, lo que ha derivado en exclusión social, desempleo y graves consecuencias económicas para sus hogares.
Mientras continúan las investigaciones, las familias reclaman justicia, mayor apoyo institucional y medidas que garanticen atención médica adecuada y protección frente a la discriminación.


