El comunicador considera que los escritos podrían formar parte de una estrategia para desviar la atención, aunque las autoridades aún no han establecido su significado.
Santo Domingo.– El comunicador Ramón Tolentino llamó la atención sobre dos mensajes encontrados dentro de la vivienda donde ocurrió el ataque que dejó muerta a Zeneida Socorro Castillo y herido al merenguero Julián Oro Duro.
Durante una de sus intervenciones, Tolentino planteó que las expresiones “kurú” y “1600”, encontradas en distintos puntos de la residencia, podrían tener como propósito confundir o desviar a los investigadores.
Los escritos encontrados en la vivienda
De acuerdo con los detalles expuestos por el comunicador, la palabra “kurú” habría sido escrita con una felpa sobre una pared, mientras que los números “1600” fueron encontrados plasmados en un espejo de la vivienda.
Tolentino consideró que estos elementos deben ser examinados con cautela y que no necesariamente representan una identificación de las personas responsables del hecho.
“Puede ser despistar”, manifestó el comunicador al referirse a la posibilidad de que los mensajes hayan sido colocados deliberadamente para generar una determinada interpretación.
También cuestiona otros elementos de la escena
Durante su intervención, Tolentino hizo referencia además a otros indicios observados en la residencia, entre ellos la presencia de sangre seca en el piso.
A partir de esos elementos, planteó interrogantes sobre el tiempo que pudo haber transcurrido antes de que el hecho fuera descubierto y sobre las circunstancias en las que se desarrolló el ataque.
Autoridades continúan investigando
El planteamiento de Tolentino ocurre mientras las autoridades continúan recopilando evidencias para establecer qué sucedió en la residencia de la pareja.
Hasta el momento, no existe una conclusión oficial que vincule los mensajes “kurú” y “1600” con los responsables del ataque, por lo que su significado permanece bajo investigación.
La Policía y los organismos correspondientes deberán determinar, mediante el análisis de la escena y otras evidencias, si estos escritos tienen alguna relación con el crimen o si se trata de elementos colocados para desviar la investigación.
El caso continúa abierto mientras se procura esclarecer la muerte de Zeneida Castillo y las circunstancias en las que Julián Oro Duro resultó herido.


