Ciudad de Panamá, Panamá. – El presidente panameño, José Raúl Mulino, hizo este viernes 9 de octubre de 2026 un llamado a la población a mantener la calma y evitar la difusión de informaciones alarmistas, luego de que un terremoto de magnitud 7,7 sacudiera gran parte del país, provocando evacuaciones, daños materiales y la activación inicial de alertas de tsunami en el océano Pacífico.
El mandatario informó que instruyó a la ministra de Gobierno, Dinoska Montalvo, y al Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) a realizar una evaluación de las consecuencias del movimiento telúrico y ofrecer información oficial sobre la situación.
A través de su cuenta en la red social X, Mulino pidió a los ciudadanos actuar con prudencia y no utilizar la emergencia para generar alarma o desorden.
El jefe de Estado también anunció la movilización de personal, recursos y equipos de asistencia para atender a las comunidades afectadas, mientras los organismos especializados realizan inspecciones en las zonas donde se han reportado daños.
El terremoto se registró a las 12:56 de la tarde, hora local de Panamá, y fue percibido con intensidad en diferentes provincias, incluida la capital.
De acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el movimiento alcanzó una magnitud de 7,7 y tuvo su epicentro en el sur de Panamá, en las proximidades de la localidad de Tonosí, a unos 239 kilómetros de Ciudad de Panamá.
El organismo situó la profundidad del fenómeno en aproximadamente 10 kilómetros, una característica que contribuyó a que fuera percibido con fuerza en varias localidades.
Inicialmente, las mediciones internacionales ofrecieron estimaciones diferentes sobre su magnitud, que posteriormente fue actualizada a 7,7.
Presidente ordena movilizar recursos de emergencia
Tras producirse el terremoto, Mulino dispuso que las instituciones del Gobierno se integraran a las labores de respuesta y evaluación de daños.
El mandatario indicó que la ministra Dinoska Montalvo y los representantes de Sinaproc ofrecerían una conferencia de prensa para informar a la nación sobre las consecuencias del fenómeno.
También instruyó a los ministerios y demás organismos públicos a colaborar con las acciones de prevención y asistencia.
El objetivo de estas medidas es identificar las necesidades de las comunidades afectadas, verificar las condiciones de las infraestructuras y facilitar una respuesta coordinada.
Mulino aseguró que el Gobierno se encontraba movilizado para atender la situación y proporcionar los recursos necesarios.
Las autoridades señalaron que las evaluaciones continuarían conforme se recibieran informaciones de las distintas provincias.
Evacuaciones y preocupación entre los ciudadanos
El fuerte movimiento sísmico provocó escenas de preocupación en Ciudad de Panamá, donde cientos de personas abandonaron oficinas, viviendas y establecimientos comerciales.
En el centro financiero de la capital, numerosos trabajadores salieron de edificios de varios pisos y permanecieron en las calles mientras esperaban instrucciones de las autoridades.
En algunos inmuebles se activaron alarmas de emergencia y se restringió temporalmente el ingreso como medida preventiva.
La calle 50, una de las principales vías de la capital, concentró a personas que habían evacuado edificios cercanos.
Las autoridades recomendaron evitar el ingreso a estructuras que pudieran presentar daños hasta que fueran revisadas por personal especializado.
El movimiento también fue percibido en otras provincias del país, donde los organismos de emergencia comenzaron a recopilar reportes sobre posibles afectaciones.
Reportan daños en diferentes provincias
Durante las primeras horas posteriores al terremoto, los equipos de protección civil recibieron informaciones sobre daños en viviendas y edificaciones.
Entre las zonas donde se reportaron afectaciones figuran sectores de las provincias de Coclé, Herrera y Los Santos.
En Penonomé, provincia de Coclé, se registraron daños en algunas estructuras, incluidos desprendimientos en edificaciones.
Los organismos de emergencia iniciaron inspecciones para determinar la gravedad de las afectaciones y establecer si existían riesgos para los residentes.
Las autoridades también mantuvieron vigilancia sobre posibles daños en carreteras, instalaciones públicas y servicios esenciales.
Aunque los primeros reportes oficiales no ofrecían un balance definitivo de personas fallecidas o heridas, las evaluaciones continuaban y las cifras podían cambiar a medida que avanzaran las inspecciones.
Alerta de tsunami activa protocolos preventivos
La magnitud del terremoto llevó a los organismos internacionales de vigilancia a emitir avisos preventivos ante la posibilidad de olas peligrosas en determinadas zonas costeras del Pacífico.
Las advertencias iniciales incluyeron sectores de Panamá y otros países de Centroamérica y Sudamérica.
Las autoridades recomendaron a las comunidades costeras prestar atención a los comunicados oficiales y seguir las instrucciones de los organismos de protección civil.
Posteriormente, los centros especializados actualizaron sus evaluaciones y levantaron las alertas iniciales al descartarse una amenaza generalizada.
La situación motivó una vigilancia especial sobre las áreas costeras mientras se verificaban los posibles efectos del movimiento sísmico.
Réplicas mantienen vigilancia de las autoridades
Después del terremoto principal se registraron nuevas sacudidas, algunas de magnitud considerable.
Los reportes sismológicos identificaron réplicas de magnitudes aproximadas de 6,1, 6,0 y 5,3, lo que mantuvo la preocupación entre los habitantes de las zonas afectadas.
Los organismos especializados continuaron observando la actividad sísmica para actualizar sus evaluaciones.
Las autoridades recordaron que después de un terremoto de gran magnitud pueden producirse movimientos adicionales y recomendaron mantener medidas de precaución.
Entre las principales orientaciones figura evitar edificaciones dañadas, identificar rutas de evacuación y mantenerse informado mediante fuentes oficiales.
Canal de Panamá continúa sus operaciones
Pese a la intensidad del movimiento telúrico, la Autoridad del Canal de Panamá informó que la vía interoceánica mantenía sus operaciones.
La institución activó verificaciones preventivas para comprobar las condiciones de sus instalaciones y garantizar la seguridad del tránsito marítimo.
El funcionamiento del canal constituye un aspecto importante para la economía panameña y el comercio internacional, debido a su papel como conexión entre los océanos Atlántico y Pacífico.
Mientras tanto, otras infraestructuras y servicios del país adoptaron medidas temporales de seguridad, incluidas evacuaciones e inspecciones.
El Aeropuerto Internacional de Tocumen suspendió momentáneamente sus operaciones para realizar las verificaciones correspondientes.
En diferentes zonas también se reportaron interrupciones de actividades educativas y administrativas como parte de las medidas preventivas.
Mulino pide evitar rumores y seguir informaciones oficiales
Uno de los principales mensajes del presidente José Raúl Mulino estuvo dirigido a evitar que circularan versiones no confirmadas sobre las consecuencias del terremoto.
El mandatario insistió en que los ciudadanos deben mantener la serenidad y esperar los reportes de las instituciones responsables de atender la emergencia.
Su llamado se produjo en un contexto de preocupación generalizada, debido a la magnitud del movimiento y a las informaciones que comenzaron a difundirse en redes sociales.
El Gobierno anunció que continuaría ofreciendo actualizaciones conforme los organismos técnicos completaran las evaluaciones.
La coordinación entre el Ministerio de Gobierno, Sinaproc y las demás instituciones públicas busca facilitar la asistencia y reducir los riesgos derivados de posibles daños estructurales.
Gobierno mantiene seguimiento de la emergencia
Las autoridades panameñas continúan evaluando las consecuencias del terremoto y verificando las condiciones de seguridad de las comunidades afectadas.
Los equipos de respuesta permanecen atentos a los reportes procedentes de las distintas provincias, especialmente de las zonas cercanas al epicentro.
La prioridad de las instituciones es identificar daños, atender a las personas que necesiten asistencia y prevenir accidentes relacionados con edificaciones debilitadas o posibles réplicas.
El presidente Mulino reiteró que el Gobierno está movilizado para responder a la emergencia y pidió a la población colaborar con las autoridades.
El terremoto de magnitud 7,7 ha provocado una jornada de incertidumbre en Panamá, donde miles de ciudadanos permanecen atentos a los comunicados oficiales.
Mientras avanzan las inspecciones, las autoridades insisten en la importancia de mantener la calma, evitar rumores y cumplir las recomendaciones de protección civil.
La evolución de la situación dependerá de los resultados de las evaluaciones técnicas y de la actividad sísmica posterior al movimiento principal.



