Roma, Italia. – La familia del papa León XIV atraviesa un momento difícil luego de conocerse que tanto el pontífice como su hermano mayor, Louis Prevost, enfrentan diagnósticos de cáncer, aunque se trata de enfermedades diferentes y ambos reciben atención médica especializada.
Mientras el líder de la Iglesia católica, de 71 años, permanece hospitalizado en Roma después de una operación por cáncer pulmonar, Louis Prevost, de 74 años, recibe tratamiento en Florida, Estados Unidos, tras experimentar una recaída de mieloma múltiple, enfermedad que le fue diagnosticada en 2017.
La situación de Louis fue confirmada por su esposa, Deborah Prevost, durante una entrevista concedida a la cadena estadounidense CBS News, en la que explicó que su marido logró mantener la enfermedad bajo control durante varios años gracias a diferentes tratamientos médicos.
Según relató, en 2019 Louis recibió una terapia con células madre y participó en un ensayo clínico que permitió reducir considerablemente la actividad del cáncer. Sin embargo, hace aproximadamente tres meses sufrió una recaída que hizo necesario iniciar una nueva etapa de tratamiento.
Actualmente, el hermano mayor del pontífice participa en otro ensayo clínico en un centro hospitalario de Florida, aunque su familia no ha ofrecido detalles específicos sobre el pronóstico médico.
El mieloma múltiple es un cáncer que afecta las células plasmáticas de la médula ósea, responsables de producir anticuerpos para proteger al organismo frente a infecciones. Esta enfermedad puede presentar períodos de remisión y posteriores recaídas.
Deborah Prevost reconoció que la coincidencia de ambos diagnósticos representa una situación especialmente delicada para la familia, que mantiene la esperanza y continúa acompañando a los hermanos durante sus respectivos tratamientos.
También reveló que Louis y el papa León XIV conversaron por teléfono la semana pasada, antes de que el primero acudiera a recibir atención médica.
En cuanto al pontífice, el Vaticano confirmó que fue intervenido quirúrgicamente el martes 13 de octubre en el Hospital Universitario Agostino Gemelli de Roma, donde los especialistas le extirparon el lóbulo inferior del pulmón derecho.
Durante el procedimiento, realizado mediante una técnica quirúrgica asistida por video, los médicos confirmaron la presencia de un adenocarcinoma pulmonar, un tipo de tumor maligno que se desarrolla en el tejido del pulmón.
La intervención tuvo una duración aproximada de 90 minutos y concluyó sin complicaciones, según informó la Santa Sede.
Este miércoles 14 de octubre, la Oficina de Prensa del Vaticano comunicó que León XIV pasó una noche tranquila y continúa bajo observación médica mientras avanza su recuperación.
Los médicos realizarán estudios adicionales del tejido extraído para determinar las características del tumor y establecer si será necesario aplicar tratamientos complementarios.
Hasta el momento, las autoridades vaticanas no han precisado el estadio de la enfermedad ni han confirmado si el pontífice necesitará quimioterapia, radioterapia u otras terapias oncológicas.
Está previsto que permanezca hospitalizado aproximadamente una semana, período durante el cual los especialistas evaluarán su evolución y supervisarán su recuperación después de la cirugía.
El diagnóstico ha generado preocupación entre los fieles católicos de diferentes países, especialmente porque León XIV asumió el pontificado el 8 de mayo de 2025, convirtiéndose en el primer papa nacido en Estados Unidos.
Robert Francis Prevost, nombre de nacimiento del pontífice, creció en el área de Chicago junto a sus hermanos mayores, Louis y John, antes de iniciar una trayectoria religiosa que lo llevó a desarrollar una parte importante de su ministerio en Perú.
La coincidencia de las enfermedades de León XIV y Louis ha despertado atención internacional, aunque los especialistas señalan que el adenocarcinoma pulmonar y el mieloma múltiple son patologías diferentes, con características y tratamientos específicos.
Por el momento, no existen informaciones médicas suficientes para establecer el pronóstico definitivo de ninguno de los dos hermanos.
Mientras Louis continúa su tratamiento experimental en Florida y el papa permanece ingresado en Roma, la familia Prevost mantiene sus esperanzas de recuperación y espera nuevas evaluaciones que permitan conocer la evolución de ambos pacientes.



