San Francisco de Macorís, República Dominicana. – La Asociación Dominicana de Profesores (ADP), seccional San Francisco de Macorís Este, encabezó este jueves 15 de octubre de 2026 una marcha de protesta para denunciar el deterioro de la Escuela Padre Abel Aranda Olivier, ubicada en el sector Los Rieles, y exigir al Ministerio de Educación (Minerd) una intervención urgente que garantice la seguridad de más de 300 estudiantes.
La manifestación reunió a decenas de maestros, padres y representantes de la comunidad educativa, quienes recorrieron diferentes calles de la zona para llamar la atención de las autoridades sobre las condiciones físicas del plantel.
La jornada comenzó alrededor de las 8:00 de la mañana, partiendo desde el Politécnico Manuel María Castillo, y contó con participantes que se desplazaron a pie, en motocicletas y vehículos.
Como parte de la protesta, los manifestantes realizaron una representación simbólica de cumpleaños para denunciar el tiempo que, según aseguran, llevan esperando una solución a los problemas de infraestructura del centro educativo.
La actividad combinó consignas, pancartas y expresiones creativas mediante las cuales los docentes buscaron visibilizar las dificultades que enfrenta la comunidad escolar.
El presidente de la seccional de la ADP, Handy Paredes, denunció que las instalaciones presentan un deterioro que, a juicio del gremio, representa una amenaza para la integridad física de los alumnos y del personal docente y administrativo.
Paredes cuestionó la falta de respuestas del Ministerio de Educación ante las solicitudes de reparación realizadas por la comunidad educativa y sostuvo que la situación requiere medidas inmediatas.
El dirigente explicó que la preocupación principal está relacionada con las fallas estructurales de la edificación, debido a la posibilidad de que el deterioro continúe avanzando mientras se desarrollan las actividades escolares.
Según las denuncias de los maestros, varias áreas presentan grietas pronunciadas y daños que generan inquietud entre quienes utilizan diariamente las instalaciones.
Durante la manifestación, la docente Yomaly Ventura mostró a representantes de la prensa algunas de las afectaciones visibles en las paredes y los salones de clases.
La educadora reclamó que las autoridades no se limiten a ofrecer compromisos verbales, sino que dispongan una evaluación técnica y ejecuten las reparaciones necesarias para garantizar condiciones adecuadas de enseñanza.
Entre las principales demandas presentadas por la comunidad educativa figura la reparación estructural de las aulas afectadas, especialmente aquellas donde se observan grietas y otras señales de deterioro.
Los manifestantes también solicitaron la construcción de una verja perimetral que permita mejorar la seguridad del recinto y controlar el acceso a las instalaciones.
Asimismo, reclamaron una cancha deportiva que facilite las actividades de educación física y recreación de los estudiantes, junto con soluciones a otras deficiencias de infraestructura.
Los participantes consideran que estas necesidades deben atenderse de manera integral para evitar que las reparaciones parciales dejen sin resolver problemas que afectan el funcionamiento del centro.
La protesta también puso de manifiesto el descontento acumulado entre los docentes y las familias, quienes aseguran haber realizado gestiones anteriores sin obtener los resultados esperados.
De acuerdo con declaraciones recogidas por Noticias SIN, representantes del gremio señalaron que desde 2019 existía un levantamiento técnico que habría recomendado la demolición de instalaciones escolares afectadas, incluyendo las de la Escuela Padre Abel Aranda Olivier y el centro Manuel María Castillo.
Esta afirmación fue presentada por los manifestantes como evidencia de la antigüedad de sus reclamos, aunque la información publicada no incluye el documento técnico completo ni una respuesta oficial sobre sus conclusiones.
El problema de infraestructura escolar en San Francisco de Macorís tampoco se limita a este plantel.
Durante los últimos meses, dirigentes magisteriales han denunciado deficiencias en otros centros educativos del municipio, relacionadas con grietas, falta de espacios, necesidades de mantenimiento y dificultades para desarrollar las clases.
El pasado 8 de octubre, las seccionales de la ADP declararon en estado de emergencia varios centros educativos de la demarcación, tras señalar que un levantamiento realizado por el gremio había identificado problemas que requerían intervención.
En aquella ocasión también denunciaron dificultades relacionadas con la disponibilidad de fondos para necesidades escolares y la falta de personal docente, administrativo y de apoyo.
Un día antes de la marcha en Los Rieles, padres, maestros y estudiantes del liceo María Teresa Mirabal también protestaron por el deterioro de sus instalaciones, reclamando soluciones a filtraciones, grietas y falta de espacios adecuados.
Estas manifestaciones reflejan una preocupación compartida por diferentes comunidades escolares del municipio sobre el estado de las edificaciones utilizadas para impartir docencia.
Durante la jornada de este jueves, los participantes cuestionaron que los problemas continúen sin resolverse a pesar de los recursos públicos destinados al sistema educativo.
Los representantes de la ADP insistieron en que las condiciones de infraestructura deben ser consideradas una prioridad, especialmente cuando existen denuncias sobre posibles riesgos para estudiantes y trabajadores.
En representación de la junta de vecinos de Los Rieles, Ramón Molina, conocido como Chichi, manifestó su respaldo a las demandas de los docentes y aseguró que la comunidad continuará acompañando las acciones dirigidas a conseguir mejoras para la escuela.
El apoyo comunitario fue presentado como una muestra de que las dificultades del plantel afectan no solamente al personal educativo, sino también a las familias cuyos hijos reciben clases en sus instalaciones.
Al concluir la manifestación, los dirigentes magisteriales advirtieron que la marcha constituye el inicio de nuevas jornadas de movilización si las autoridades no ofrecen soluciones concretas.
La ADP informó que continuará coordinando actividades de protesta durante los próximos días para reclamar la intervención de la Escuela Padre Abel Aranda Olivier.
Los docentes reiteraron que su principal exigencia es contar con instalaciones seguras, funcionales y adecuadas para desarrollar el proceso de enseñanza y aprendizaje.
Hasta el momento de las publicaciones consultadas, no se había presentado una respuesta específica del Ministerio de Educación a las demandas formuladas durante esta marcha.
La comunidad educativa espera que las autoridades dispongan una evaluación de las condiciones del edificio y establezcan las medidas necesarias para atender los problemas denunciados.
Mientras tanto, la ADP mantiene su llamado a intervenir el centro y advierte que continuará sus manifestaciones hasta obtener respuestas que permitan garantizar condiciones apropiadas para los más de 300 estudiantes que reciben docencia en la Escuela Padre Abel Aranda Olivier.


