Nueva York, Estados Unidos. – Más de 200 personas de distintas nacionalidades, en su mayoría dominicanos, participaron en una multitudinaria manifestación en Washington Heights, en el Alto Manhattan, para rechazar los operativos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) y exigir respeto a los derechos de las comunidades inmigrantes.
La movilización, realizada el sábado 17 de octubre de 2026, reunió a dirigentes comunitarios, activistas, representantes de organizaciones defensoras de los inmigrantes y residentes preocupados por las actuaciones de los agentes federales en sus vecindarios.
Uno de los principales motivos de la protesta fue el caso del dominicano Oscar Belgal, de 28 años, quien resultó herido de bala durante un operativo migratorio realizado en Nueva York mientras se encontraba dentro de su vehículo acompañado de su hijo de cinco años.
De acuerdo con los reportes sobre el incidente, agentes federales efectuaron varios disparos contra el automóvil y Belgal sufrió una herida en el cuello. El menor resultó ileso, pero el acontecimiento provocó indignación entre familiares, activistas y residentes de la comunidad.
Durante la marcha, los manifestantes cuestionaron el uso de la fuerza por parte de los agentes migratorios y reclamaron que se esclarezcan las circunstancias del tiroteo, así como las responsabilidades correspondientes.
Los participantes también denunciaron que ICE utiliza estacionamientos de establecimientos comerciales como puntos de apoyo para desarrollar sus operaciones, una práctica que ha generado preocupación entre organizaciones comunitarias y funcionarios electos de Nueva York.
En señal de rechazo, los manifestantes realizaron una parada frente a la tienda Target, ubicada en el número 602 de la calle 181 Oeste, donde expresaron su oposición al supuesto uso de instalaciones comerciales para actividades de control migratorio.
Estas denuncias han motivado llamados al boicot contra determinados establecimientos, mientras dirigentes locales reclaman que las empresas privadas no faciliten sus propiedades para la ejecución de operativos federales.
La marcha fue convocada por una coalición de organizaciones comunitarias, entre ellas Resistencia y Solidaridad (RESO) e Inwood Indivisible, que mantienen una postura crítica frente a las políticas migratorias de la administración estadounidense.
La actividad también formó parte de la jornada nacional de protestas denominada «Un día sin reyes», una iniciativa mediante la cual diferentes sectores expresaron su rechazo a decisiones y actuaciones del Gobierno del presidente Donald Trump.
Durante el recorrido, los manifestantes lanzaron consignas contra ICE y cuestionaron lo que consideran prácticas intimidatorias hacia las comunidades inmigrantes.
La movilización comenzó en la intersección de Broadway con la calle 181 y continuó por la avenida Saint Nicholas, una zona caracterizada por su importante presencia de residentes de origen dominicano.
A medida que avanzaba la marcha, numerosos transeúntes manifestaron su respaldo mediante aplausos, mientras conductores hicieron sonar las bocinas de sus vehículos en señal de solidaridad con los participantes.
El recorrido estuvo acompañado por varias patrullas de la Policía de Nueva York y se desarrolló sin incidentes, según los reportes de la jornada.
La manifestación concluyó en un parque situado en las inmediaciones de Broadway con la calle 166, donde representantes comunitarios y otros participantes pronunciaron mensajes sobre la defensa de los derechos de los inmigrantes.
Además de cuestionar los operativos migratorios, los organizadores aprovecharon la concentración para exhortar a los ciudadanos estadounidenses residentes en el vecindario a participar en las elecciones legislativas de medio término, previstas para el próximo 3 de noviembre.
Los convocantes destacaron la importancia de la participación ciudadana como mecanismo para expresar posiciones sobre las políticas públicas y las decisiones que afectan a las comunidades.
El caso de Oscar Belgal ha intensificado las preocupaciones sobre los procedimientos utilizados durante determinadas intervenciones migratorias, especialmente cuando estas se desarrollan en espacios residenciales y en presencia de menores de edad.
En medio de la controversia, organizaciones defensoras de los inmigrantes reclaman investigaciones transparentes y garantías de que las actuaciones de las autoridades federales se ajusten a las disposiciones legales.
La manifestación del Alto Manhattan refleja la movilización de sectores de la diáspora dominicana y otras comunidades inmigrantes frente a las políticas de control migratorio que consideran perjudiciales para su seguridad y convivencia.
Aunque la protesta concluyó de manera pacífica, los organizadores mantienen sus reclamos de mayor protección para los residentes y de esclarecimiento del incidente que dejó herido al ciudadano dominicano.
La jornada puso nuevamente en el centro del debate las tensiones entre la aplicación de las leyes migratorias estadounidenses y las demandas de respeto a los derechos y la seguridad de las personas que residen en las comunidades afectadas.



