Brasilia, Brasil.— Luiz Inácio Lula da Silva logró una remontada inédita en la historia reciente de Brasil y conquistó un cuarto mandato presidencial, luego de revertir en segunda vuelta la ventaja que Flávio Bolsonaro había conseguido en la primera ronda electoral.
De acuerdo con los resultados oficiales del Tribunal Superior Electoral, Lula obtuvo 64,256,232 votos, equivalentes al 51.79 %, mientras que Flávio Bolsonaro alcanzó 59,826,041 sufragios, un 48.21 %.
La victoria marcó un precedente importante. Desde 1989, las siete elecciones presidenciales brasileñas que habían requerido segunda vuelta habían terminado con el triunfo del candidato que quedó primero en la ronda inicial. Esta vez ocurrió lo contrario.
Bolsonaro había ganado la primera vuelta
En la primera ronda, celebrada el 4 de octubre, Flávio Bolsonaro obtuvo el 47.03 %, frente al 45.16 % alcanzado por Lula, una diferencia superior a los 2.2 millones de votos.
Sin embargo, durante las tres semanas previas al balotaje, la campaña de Lula intensificó su movilización territorial y digital, al tiempo que buscó captar votantes de candidatos eliminados y reducir la abstención.
La participación aumentó hasta 128.2 millones de electores, cerca de tres millones más que en la primera vuelta. Lula pasó de unos 53.8 millones de votos a 64.2 millones, un incremento aproximado de 10.4 millones de sufragios.
Redes sociales y movilización jugaron un papel clave
Uno de los cambios más visibles de la campaña fue el fortalecimiento de la estrategia digital.
El canal de WhatsApp “Exército do Lula”, coordinado por el diputado André Janones, pasó de aproximadamente 50,000 seguidores después de la primera vuelta a superar los 10 millones antes del balotaje, según el reporte. Desde allí se distribuían videos, mensajes, hashtags y orientaciones para ampliar el alcance de la campaña en otras plataformas.
Paralelamente, la candidatura incrementó los actos políticos, marchas y actividades estudiantiles en distintas ciudades.
Medidas del Gobierno entraron en la campaña
Lula también llegó a la segunda vuelta destacando varias decisiones adoptadas durante su administración.
Entre ellas estuvo el aumento y adelanto de pagos del programa Bolsa Família, que benefició a unos 19.3 millones de hogares durante octubre. El momento en que se realizaron esos pagos generó cuestionamientos sobre su coincidencia con el proceso electoral.
Otro elemento utilizado por la campaña fue la promulgación de una reforma que establece dos días de descanso semanal y una reducción progresiva de la jornada máxima laboral de 44 a 40 horas semanales sin disminución salarial.
Los debates marcaron la recta final
Los dos candidatos también protagonizaron debates televisivos antes de la segunda vuelta.
Uno de los momentos más comentados ocurrió cuando Flávio Bolsonaro utilizó la expresión “nueve dedos” para referirse a Lula, quien perdió el dedo meñique de la mano izquierda en un accidente laboral durante su juventud.
Lula respondió utilizando el episodio para recordar su pasado como trabajador metalúrgico y Bolsonaro posteriormente ofreció disculpas.
Otro momento ocurrió durante una discusión sobre seguridad pública relacionada con el caso de una niña de cinco años que murió durante una operación policial en 2021. La campaña de Lula utilizó posteriormente varios de esos intercambios en sus mensajes finales.
No es posible determinar con precisión cuánto influyó cada uno de estos factores en la decisión individual de los votantes. Sin embargo, el aumento de la participación, la movilización digital y territorial y la capacidad de atraer nuevos sufragios entre ambas rondas coinciden con la remontada que terminó otorgando a Lula un nuevo mandato presidencial.



