Montevideo, Uruguay.— El papa León XIV inició este viernes 6 de noviembre una gira apostólica de 12 días por Latinoamérica, que lo llevará a Uruguay, Argentina y Perú, en uno de los recorridos internacionales más importantes de su pontificado.
El avión papal despegó del aeropuerto de Roma-Fiumicino a las 7:05 de la mañana, hora local, y tiene previsto aterrizar en Montevideo a las 16:30, después de aproximadamente 13 horas de vuelo.
El pontífice viaja acompañado de una delegación del Vaticano y alrededor de 80 periodistas que darán cobertura a las actividades programadas durante su recorrido.
A su llegada será recibido por el presidente uruguayo, Yamandú Orsi, y participará en una ceremonia oficial de bienvenida en la Plaza Independencia, donde pronunciará su primer discurso ante autoridades, representantes de la sociedad civil y miembros del cuerpo diplomático.
Uruguay recibe al pontífice después de casi cuatro décadas
La primera etapa de la visita contempla actividades religiosas e institucionales en Montevideo y otras localidades uruguayas.
El sábado, León XIV viajará a Paysandú para celebrar una misa en el Parque París Londres. También visitará comunidades vulnerables y participará en encuentros con representantes del sector educativo y jóvenes.
El domingo 8 de noviembre presidirá una celebración religiosa en Florida, junto al Santuario Nacional de la Virgen de los Treinta y Tres, patrona de Uruguay.
La visita tiene un significado especial para el país sudamericano, donde el último pontífice que realizó una visita oficial fue Juan Pablo II, en 1987 y 1988.
Argentina será la segunda parada
Después de concluir su agenda en Uruguay, el papa viajará a Argentina, donde permanecerá hasta el 11 de noviembre.
Durante su estancia se reunirá con el presidente Javier Milei, autoridades gubernamentales, representantes religiosos y diferentes sectores de la sociedad.
También visitará instituciones dedicadas a la atención de personas con discapacidad y sectores vulnerables, además de participar en celebraciones religiosas en Buenos Aires, Córdoba y Luján.
Uno de los momentos más significativos será el homenaje a su antecesor, el papa Francisco, quien nació en Argentina y falleció durante su pontificado.
Perú: el regreso a una tierra que marcó su vida
La última etapa de la gira será Perú, donde León XIV vivió aproximadamente 20 años y desarrolló una parte importante de su trayectoria religiosa antes de convertirse en pontífice.
El recorrido incluirá Lima, Chiclayo, Cusco, Pucallpa y otras localidades, con encuentros pastorales, celebraciones religiosas y actividades junto a comunidades indígenas y amazónicas.
Su regreso a Chiclayo tendrá un significado particular, debido a los vínculos que construyó con esa comunidad durante su labor como obispo.
La visita también contempla encuentros con jóvenes, universitarios, representantes de la Iglesia y personas en situación de vulnerabilidad.
Un recorrido de 12 días y cerca de 40 intervenciones
La gira comprende aproximadamente 14 vuelos y cerca de 40 intervenciones públicas, entre discursos, encuentros institucionales y celebraciones religiosas.
El recorrido busca fortalecer los vínculos de la Iglesia católica con América Latina y transmitir mensajes relacionados con la unidad, la paz, el diálogo y la superación de la polarización social.
El secretario de Estado del Vaticano, cardenal Pietro Parolin, destacó la importancia de que la Iglesia sea un instrumento de encuentro y armonía en sociedades marcadas por diferencias políticas, culturales y religiosas.
Vaticano confirma que el papa está en condiciones de viajar
La visita también despierta interés por la condición física del pontífice, luego de que fuera sometido recientemente a una intervención quirúrgica para extirparle parte de un pulmón.
Sin embargo, el Vaticano confirmó que los controles médicos realizados permitieron mantener los planes del viaje y que no se consideran necesarias precauciones adicionales para cumplir con la agenda establecida.
La gira concluirá el 17 de noviembre, cuando León XIV regrese a Roma después de recorrer tres países sudamericanos durante 12 días.
Con esta visita, el pontífice busca fortalecer la cercanía de la Iglesia católica con las comunidades latinoamericanas y renovar su mensaje de esperanza, solidaridad y compromiso social.



