Bogotá, Colombia. – Los artistas colombianos Carlos Vives, Juliana, Nidia Góngora y la agrupación Herencia de Timbiquí unieron sus talentos en «Aquí Seguiré», una producción musical solidaria destinada a recaudar fondos para trabajadores de la industria musical afectados por el terremoto que sacudió Colombia el pasado 10 de agosto de 2026.
La iniciativa, dada a conocer este jueves 8 de octubre, busca convertir la música en un medio de acompañamiento y apoyo económico para las comunidades que todavía enfrentan las consecuencias del desastre natural, especialmente en algunas de las zonas más perjudicadas del Pacífico colombiano.
La canción surgió por iniciativa de Juliana, quien la escribió después del terremoto como una expresión de fortaleza y solidaridad con las familias afectadas. Su primera presentación se realizó el 23 de agosto durante el concierto benéfico «Colombia: Voces por la Vida», celebrado en Bogotá para reunir recursos destinados a los damnificados.
Lo que inicialmente nació como una composición de esperanza fue adquiriendo mayor alcance con la incorporación de Nidia Góngora, Herencia de Timbiquí y Carlos Vives, quienes decidieron participar para contribuir a una causa común.
La colaboración reúne diferentes generaciones, trayectorias y expresiones de la música colombiana. Juliana aporta su sensibilidad como compositora e intérprete, mientras Nidia Góngora y Herencia de Timbiquí incorporan las tradiciones sonoras del Pacífico. Carlos Vives, por su parte, suma su experiencia y proyección internacional.
El resultado es una producción que combina distintas identidades musicales alrededor de un mensaje de resistencia, acompañamiento y reconstrucción.
Más allá de su contenido artístico, «Aquí Seguiré» tiene un propósito económico definido: la totalidad de las regalías que genere será destinada a personas vinculadas con la industria musical que resultaron afectadas por el terremoto.
Los recursos serán canalizados mediante proyectos especiales de la Fundación Tras La Perla, organización fundada por Carlos Vives y vinculada con iniciativas de desarrollo social y comunitario.
La asistencia estará dirigida principalmente a integrantes del sector musical de las regiones perjudicadas, con especial atención a comunidades del Pacífico colombiano.
El proyecto reconoce que las consecuencias de una emergencia de esta magnitud no se limitan a los daños materiales inmediatos, sino que también afectan los medios de subsistencia de músicos y otros trabajadores culturales.
A la iniciativa se incorporó el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), institución que anunció un mecanismo de contribución para ampliar el impacto de los fondos recaudados.
Por cada dólar generado por la canción, CAF aportará otro dólar, con el objetivo de duplicar los recursos disponibles para apoyar a los beneficiarios.
Esta colaboración permitirá que el respaldo del público a la producción musical tenga un efecto económico adicional sobre los proyectos de asistencia.
Los cuatro artistas interpretaron juntos el tema por primera vez el pasado 27 de septiembre durante un concierto de Carlos Vives celebrado en el Movistar Arena de Bogotá.
La presentación permitió compartir con los asistentes el resultado de una colaboración que había comenzado semanas antes, en medio de las acciones solidarias organizadas tras el desastre.
La unión de los intérpretes sobre el escenario simbolizó el propósito del proyecto: mantener visible la situación de las comunidades afectadas y promover la participación colectiva en su recuperación.
El terremoto que motivó esta iniciativa ocurrió el 10 de agosto de 2026 y alcanzó una magnitud de 7.4, con epicentro en el municipio de San José del Palmar, departamento de Chocó, en el occidente de Colombia.
De acuerdo con los balances oficiales citados en los reportes sobre la emergencia, el movimiento telúrico dejó 335 personas fallecidas, 4,516 heridas y 364,670 familias afectadas en distintas regiones del territorio colombiano.
Las consecuencias del desastre alcanzaron comunidades que todavía necesitan apoyo para recuperar sus viviendas, actividades económicas y condiciones de vida.
Entre los territorios afectados se encuentran zonas de Chocó, Valle del Cauca, Caldas y Risaralda, donde las labores de recuperación requieren esfuerzos sostenidos.
En ese contexto, los artistas participantes consideran importante que la solidaridad continúe después de las primeras jornadas de atención a la emergencia.
La propuesta busca mantener la atención sobre quienes siguen enfrentando dificultades y aprovechar el alcance de la música para impulsar nuevas contribuciones.
Uno de los aspectos distintivos de «Aquí Seguiré» es su enfoque hacia los trabajadores del sector musical, un grupo que también puede experimentar pérdidas económicas y dificultades laborales como consecuencia de los desastres naturales.
La interrupción de presentaciones, las afectaciones a espacios culturales y las dificultades de las comunidades para retomar sus actividades pueden repercutir directamente en las personas que dependen de la música para obtener ingresos.
Por esa razón, los organizadores establecieron que los beneficios económicos de la canción se destinen a este sector mediante la Fundación Tras La Perla.
La participación de CAF fortalece el mecanismo de recaudación y permite ampliar el alcance de las contribuciones generadas por el proyecto.
La colaboración también destaca el papel que pueden desempeñar los artistas y las instituciones de desarrollo cuando trabajan conjuntamente en iniciativas de asistencia social.
Para Juliana, Nidia Góngora, Herencia de Timbiquí y Carlos Vives, la canción representa una oportunidad de acompañar a las personas afectadas y contribuir a que sus necesidades no desaparezcan de la conversación pública.
La producción combina ese objetivo con una propuesta artística que refleja la diversidad cultural de Colombia y el valor de sus tradiciones musicales.
El lanzamiento de «Aquí Seguiré» demuestra que una iniciativa nacida como respuesta emocional a una tragedia puede convertirse en un proyecto de apoyo económico con participación de artistas, organizaciones sociales e instituciones regionales.
Mientras continúan los esfuerzos de recuperación tras el terremoto de agosto, la canción busca mantener vigente un mensaje de solidaridad y ofrecer ayuda concreta a quienes forman parte de la industria musical colombiana.
Con esta colaboración, Carlos Vives, Juliana, Nidia Góngora y Herencia de Timbiquí transforman una composición de esperanza en una iniciativa destinada a acompañar a los afectados durante el proceso de reconstrucción, recordando que las consecuencias de una tragedia requieren atención y apoyo mucho después de que termina la emergencia inmediata.



