El Gobierno cubano calificó de “calumniosas” las informaciones que relacionan a Raúl Guillermo Rodríguez Castro con una organización dedicada al tráfico de personas y contrabando en México.
La Habana.- El Gobierno de Cuba salió este miércoles en defensa de Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto del expresidente Raúl Castro, luego de que una investigación periodística lo señalara por supuestos vínculos con una organización criminal dedicada al tráfico de personas y al contrabando entre Cuba, México y Estados Unidos.
El canciller cubano, Bruno Rodríguez, calificó las informaciones como una “fabricación calumniosa” y aseguró que carecen de fundamento.
Cuba niega participación del Gobierno
Rodríguez afirmó que las autoridades cubanas no tienen ningún vínculo con operaciones de tráfico de personas en México o Centroamérica.
El funcionario sostuvo además que Cuba había informado previamente a Estados Unidos sobre la existencia de redes que presuntamente coordinaban el traslado ilegal de ciudadanos cubanos hacia ese país.
Según el canciller, esas advertencias fueron realizadas durante conversaciones bilaterales sobre asuntos migratorios entre 2022 y 2024, en las que participaron funcionarios estadounidenses.
¿Qué señalan las investigaciones?
Según la información publicada por The New York Times, documentos judiciales y testimonios vincularían presuntamente a Rodríguez Castro, conocido como “El Cangrejo”, con una red que operaba desde México.
La investigación sostiene que habría utilizado su cercanía con sectores de poder en Cuba para facilitar determinadas operaciones de la organización.
Sin embargo, un punto importante es que Rodríguez Castro no ha sido acusado formalmente de ningún delito en Estados Unidos, y tampoco está claro si actualmente existe una investigación abierta en su contra.
Antecedentes de la red
La organización conocida como la “Mafia cubana de Quintana Roo” fue investigada por autoridades estadounidenses. De acuerdo con la información citada, alrededor de 21 personas fueron condenadas a largas penas de prisión por su participación en actividades relacionadas con el tráfico clandestino de migrantes.
Las autoridades cubanas rechazaron cualquier relación con esa estructura y defendieron su posición de que habían advertido previamente sobre redes dedicadas al tráfico de personas.
El caso ha colocado nuevamente bajo atención internacional a Rodríguez Castro, quien, pese a no ocupar un cargo oficial, ha adquirido relevancia en determinados contactos relacionados con las relaciones entre Cuba y Estados Unidos.


