El Gobierno de Estados Unidos comenzó a implementar un programa que exigirá fianzas de entre US$10,000 y US$20,000 a determinados solicitantes de visas de turismo y negocios provenientes de unos 50 países. La República Dominicana no figura entre las naciones incluidas en la medida.
Washington.– El Gobierno de Estados Unidos puso en marcha este lunes una nueva política migratoria que establece el pago de fianzas de hasta US$20,000 para algunos ciudadanos que soliciten visas de turismo y negocios (B-1/B-2), como parte de una estrategia para reducir la permanencia irregular de visitantes en territorio estadounidense.
La disposición, implementada por el Departamento de Estado, convierte en permanente un programa piloto iniciado en agosto del año pasado, mediante el cual los funcionarios consulares podrán determinar, según cada caso, si el solicitante deberá depositar una garantía económica de US$10,000, US$15,000 o US$20,000 para completar el proceso de visado.
Las autoridades estadounidenses precisaron que la República Dominicana no está incluida entre los países afectados por esta medida.
Entre las naciones de América sujetas al nuevo requisito figuran Cuba, Granada, Nicaragua y Venezuela, mientras que la mayor parte de los países incluidos pertenecen al continente africano, entre ellos Benín, Cabo Verde, Nigeria, Etiopía y Uganda.
De acuerdo con el Departamento de Estado, el dinero correspondiente a la fianza será administrado por el Departamento del Tesoro y el propio Departamento de Estado. El monto será reembolsado al viajero una vez cumpla con las condiciones de su visa y abandone Estados Unidos dentro del período de permanencia autorizado.
La administración del presidente Donald Trump sostiene que la medida busca disminuir los casos de personas que permanecen en el país después del vencimiento de sus visas. Según las autoridades, la política está dirigida a ciudadanos de países que presentan mayores índices de permanencia irregular.
Durante el primer año del programa piloto, unas 20,000 solicitudes fueron seleccionadas para el pago de la garantía económica. De acuerdo con datos oficiales, aproximadamente la mitad de los solicitantes optó por no continuar el proceso tras conocer el requisito.
Las autoridades aclararon que la nueva disposición no modifica los criterios tradicionales para la obtención de una visa estadounidense, sino que incorpora una garantía financiera adicional para los solicitantes que cumplan con los parámetros establecidos por el Departamento de Estado.


