Ciudad de Guatemala.— El Gobierno de Guatemala destituyó este martes 27 de octubre a dos de los principales mandos de la Policía Nacional Civil (PNC), incluido su director general, David Custodio Boteo, en medio de una creciente crisis de seguridad provocada por hechos violentos y cuestionamientos sobre actuaciones policiales recientes.
La decisión también alcanzó al subdirector de Operaciones, Esvin Jacinto Quiché, y fue anunciada por el Ministerio de Gobernación luego de una investigación interna relacionada con el asesinato del exfiscal anticorrupción Juan Francisco Solórzano Foppa, ocurrido el pasado 17 de octubre.
El ministro de Gobernación, Marco Antonio Villeda, había advertido previamente que se tomarían decisiones luego de concluir las pesquisas internas sobre la actuación de los agentes involucrados en el caso.
Siete policías son investigados
El mismo día del asesinato de Solórzano Foppa, la Policía detuvo a los hermanos Rigoberto y Daniel Choc Toz, señalados inicialmente como sospechosos del crimen.
Sin embargo, ambos fueron posteriormente puestos en libertad por decisión judicial luego de denunciar que agentes policiales les habrían colocado un fusil que no correspondía con el arma utilizada en el asesinato.
A raíz de esas irregularidades, siete miembros de la Policía, entre ellos un comisario y un inspector, permanecen detenidos y son investigados por el Ministerio Público.
La Fiscalía analiza posibles delitos de abuso de autoridad, simulación de delito, obstaculización de la acción penal y transporte o traslado ilegal de armas de fuego.
Crimen permanece bajo investigación
El asesinato del exfiscal Solórzano Foppa continúa bajo reserva judicial.
El exfuncionario había denunciado públicamente varios asuntos relacionados con seguridad, entre ellos la fuga de 20 reclusos identificados como líderes del Barrio 18, registrada el pasado 12 de octubre.
Hasta este martes, las autoridades no habían reportado la captura de los autores materiales ni intelectuales del homicidio.
Presidente promete esclarecer el caso
El presidente guatemalteco Bernardo Arévalo se comprometió públicamente el 19 de octubre a esclarecer el asesinato y llevar ante la justicia a sus responsables.
Por su parte, el abogado de los hermanos Choc Toz solicitó al mandatario una disculpa pública y una indemnización por los daños que, según sostiene, les habría provocado su detención.
La destitución de los altos mandos policiales aumenta la presión sobre las autoridades de Guatemala en un momento marcado por cuestionamientos a los organismos de seguridad y por investigaciones sobre posibles irregularidades cometidas dentro de la propia institución policial.



