Puerto Príncipe, Haití.— Cientos de haitianos participaron en ceremonias y rituales de vudú con motivo del Día de los Difuntos, manteniendo una de las tradiciones religiosas y culturales más arraigadas del país pese al clima de violencia e inseguridad que afecta a amplias zonas de Haití.
Las celebraciones incluyeron visitas a cementerios, ofrendas, rezos, música, cantos y rituales dedicados a los espíritus de los muertos, en especial a Barón Samedi y los Gede, figuras centrales dentro de la tradición vudú vinculadas con la muerte y los antepasados.
Los participantes acudieron vestidos en tonos negros, blancos y morados, llevando velas, flores, alimentos, bebidas y otros objetos utilizados durante las ceremonias.
A pesar del deterioro de la seguridad en Puerto Príncipe y otras regiones, numerosas personas decidieron mantener viva la conmemoración como una forma de conexión espiritual con sus familiares fallecidos y con sus raíces culturales.
El vudú forma parte de la identidad religiosa de una parte importante de la población haitiana y convive con otras confesiones presentes en el país.
La celebración de este año estuvo marcada por el contraste entre la tradición espiritual y la grave crisis social, política y de seguridad que enfrenta Haití, donde los enfrentamientos entre grupos armados continúan afectando la vida cotidiana.
Aun en medio de ese escenario, los rituales del Día de los Difuntos volvieron a reunir a comunidades que consideran estas ceremonias una expresión de memoria, identidad y vínculo con sus antepasados.



