Tegucigalpa. – El Gobierno de Honduras declaró alerta roja en 75 municipios del centro y sur del país debido a una fuerte sequía relacionada con el fenómeno climático de El Niño, situación que amenaza la disponibilidad de agua, los cultivos y la producción ganadera.
La medida fue anunciada por la Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (COPECO) y abarca municipios de los departamentos de Comayagua, La Paz, Francisco Morazán, El Paraíso, Valle y Choluteca. Otros 71 municipios fueron colocados en alerta amarilla.
La alerta roja, considerada el nivel máximo de emergencia, ordena a las autoridades adoptar las medidas necesarias para proteger a la población y reducir los efectos de la falta de agua. La disposición permanecerá vigente por tiempo indefinido mientras continúen las condiciones de sequía.
Según el Centro Nacional de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (CENAOS), Honduras registra temperaturas más elevadas y precipitaciones por debajo de lo normal debido a un episodio fuerte de El Niño.
El retraso de las lluvias ha provocado déficits acumulados de entre 100 y 200 milímetros de precipitación, afectando las reservas de agua destinadas tanto al consumo humano como a los animales.
Riesgo para la producción de alimentos
La situación genera especial preocupación en el denominado Corredor Seco de Centroamérica, una zona altamente vulnerable a los cambios climáticos y donde millones de personas dependen de la agricultura para su alimentación y sustento.
Los cultivos de maíz y frijol, fundamentales para las familias de estas comunidades, podrían verse afectados por la falta prolongada de lluvias. La escasez también amenaza al ganado y otras actividades productivas.
Ante este escenario, organismos internacionales han advertido sobre el posible impacto de la sequía en la seguridad alimentaria y la nutrición de las poblaciones más vulnerables.
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) activó previamente un plan de acción anticipatoria en Honduras con una inversión de cuatro millones de dólares, destinado a proteger a unas 65,000 personas frente a los efectos de la sequía.
Entre las medidas contempladas se encuentran la entrega de alimentos, apoyo a agricultores y ganaderos, fortalecimiento de los sistemas de agua, prevención de enfermedades y programas de nutrición para niños y mujeres embarazadas o lactantes.
Las autoridades hondureñas mantienen el monitoreo de las condiciones climáticas y evalúan nuevas acciones para evitar que la prolongación de la sequía provoque una crisis mayor en las comunidades afectadas.


