El candidato presidencial por la Fuerza del Pueblo, Leonel Fernández, arremetió contra lo que calificó como una postura "injusta" e "hipócrita" de los organismos internacionales que instan al Estado dominicano a no deportar a los inmigrantes haitianos indocumentados, dada la situación de crisis y violencia en el país vecino.
Durante la rueda de prensa semanal "La voz del pueblo", celebrada en Santiago, Fernández expresó su preocupación por lo que considera una conspiración a nivel internacional para que la República Dominicana acepte refugiados y no deporte a indocumentados, convirtiendo así un problema unipersonal en un asunto bilateral.
El político señaló el colapso total del orden en Haití, describiendo una situación de caos, secuestros, asaltos y bandas criminales que han tomado el control del territorio. En este contexto, Fernández defendió el derecho de República Dominicana a proteger su territorio y aseguró que la situación en Haití justifica las medidas de seguridad fronteriza.
Además, Fernández cuestionó la supuesta hipocresía de las instancias internacionales, señalando que países como Estados Unidos devuelven a los haitianos que llegan en botes a sus costas. Preguntó por qué República Dominicana debería ser la excepción en este sentido.
En cuanto a la Constitución dominicana, Fernández defendió el principio de nacionalidad por ius sanguinis y rechazó las críticas sobre presunto racismo y apatridia en el país. Subrayó que la soberanía nacional impide que instancias internacionales dicten cambios en la carta magna.
En relación con la gestión del Gobierno de Luis Abinader sobre el uso compartido de las aguas del río Masacre o Dajabón, Fernández criticó la falta de acción diplomática a través de la Organización de Estados Americanos (OEA) desde un principio, considerando que esta vía habría sido más adecuada para resolver el conflicto surgido por la construcción de un canal de riego en el lado haitiano de la frontera.


