Santo Domingo, República Dominicana. – La joven voleibolista dominicana Mía Liberato continúa construyendo una prometedora trayectoria deportiva mientras mantiene firme su compromiso con la formación académica, convencida de que ambas responsabilidades son fundamentales para alcanzar sus objetivos personales y profesionales.
La atleta, que comenzó a destacarse en las canchas dominicanas desde los 12 años, tiene entre sus principales aspiraciones conquistar un puesto permanente en la selección nacional femenina de mayores, conocida internacionalmente como las Reinas del Caribe.
Durante una entrevista concedida al periódico Hoy, Liberato explicó que su desarrollo deportivo ha sido resultado de años de preparación, disciplina y aprendizaje en las diferentes categorías juveniles del voleibol dominicano.
Su trayectoria incluye participaciones en cuatro campeonatos mundiales organizados por la Federación Internacional de Voleibol (FIVB), experiencias que le han permitido competir frente a jugadoras de diferentes países y fortalecer sus capacidades dentro de la cancha.
Liberato se desempeña como armadora, una posición que exige visión de juego, rapidez para tomar decisiones y capacidad para organizar las acciones ofensivas de su equipo.
Su formación comenzó en el Club Deportivo Calero, de Villa Duarte, Santo Domingo Este, institución que ha desempeñado un papel importante en el desarrollo de atletas de distintas disciplinas.
Desde sus primeros años, la jugadora mostró condiciones que le permitieron avanzar progresivamente en el sistema de selecciones nacionales.
Ha integrado los conjuntos dominicanos de las categorías Sub-17, Sub-19, Sub-21 y Sub-23, asumiendo responsabilidades importantes dentro de la cancha y desempeñándose como capitana en varias etapas de su carrera.
Estas experiencias han contribuido a fortalecer su liderazgo y a prepararla para competir en niveles de mayor exigencia.
Su principal meta sigue siendo incorporarse de manera definitiva a las Reinas del Caribe, una selección que ha alcanzado reconocimiento internacional gracias a sus resultados en competencias continentales y mundiales.
La joven deportista reconoce que alcanzar ese objetivo requiere mantener un rendimiento constante, continuar perfeccionando sus habilidades y aprovechar las oportunidades que se presenten durante su desarrollo profesional.
Sin embargo, sus aspiraciones no se limitan al ámbito deportivo.
Actualmente, Mía Liberato estudia Administración de Empresas en la Universidad Iberoamericana (UNIBE), donde busca desarrollar conocimientos que complementen su carrera como atleta.
Para ella, la educación universitaria y el voleibol forman parte de un mismo proyecto de crecimiento personal.
Su trayectoria académica también ha estado vinculada a oportunidades internacionales.
En 2023 recibió una beca, gestionada gracias al apoyo de Cristóbal Marte, para estudiar Administración de Empresas en la University of Business Innovation and Sustainability (UBIS), ubicada en Ginebra, Suiza.
Posteriormente, decidió continuar su formación en la Universidad Iberoamericana, en República Dominicana.
La experiencia representa una muestra de cómo el deporte puede abrir oportunidades educativas y profesionales para jóvenes que mantienen un desempeño destacado.
En el caso de Liberato, combinar los entrenamientos, las competencias y los estudios universitarios constituye un desafío que exige organización y constancia.
Su historia también refleja la importancia de los clubes deportivos comunitarios en la identificación y preparación de nuevos talentos.
El Club Calero, donde inició su formación, ha contribuido durante décadas al desarrollo del deporte en Santo Domingo Este, especialmente mediante programas dirigidos a niños y adolescentes.
El vínculo de Liberato con esta institución continúa siendo significativo, tanto por sus primeros pasos como por las oportunidades que recibió para perfeccionar sus habilidades.
En mayo de 2020, cuando tenía 15 años, fue reconocida como la mejor atleta de voleibol femenino de la provincia Santo Domingo por la Unión Deportiva de la Provincia de Santo Domingo.
Ese reconocimiento representó uno de los primeros logros destacados de su carrera y confirmó las expectativas que existían sobre su proyección deportiva.
En julio de 2026 también vivió un momento especial al portar la antorcha de los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026 durante su recorrido por Santo Domingo Este.
La deportista recibió la llama precisamente frente al Club Calero, un acontecimiento que tuvo un significado emocional por tratarse del lugar donde comenzó su desarrollo como voleibolista.
La oportunidad de participar en ese recorrido simbolizó el reconocimiento a su trayectoria y a su vinculación con el deporte nacional.
Ahora, con 21 años, Liberato mantiene su atención en los próximos desafíos deportivos y en la continuidad de su preparación universitaria.
Su objetivo es seguir creciendo como armadora, ganar experiencia competitiva y demostrar que cuenta con las condiciones necesarias para integrarse al conjunto de mayores.
Al mismo tiempo, considera fundamental completar sus estudios y adquirir herramientas que le permitan construir un futuro profesional más allá de las canchas.
La historia de Mía Liberato destaca la importancia de la disciplina y la educación en la formación de los atletas dominicanos, especialmente en una etapa en la que deben tomar decisiones relacionadas con sus carreras deportivas y académicas.
Con experiencia internacional, participación en distintas selecciones juveniles y una formación universitaria en desarrollo, la voleibolista continúa avanzando hacia su mayor sueño: vestir de manera permanente el uniforme de las Reinas del Caribe y representar a la República Dominicana en los principales escenarios del voleibol mundial.



