Puerto Príncipe, Haití. – El Fondo Humanitario para Haití anunció este lunes 12 de octubre de 2026 la asignación de 75 millones de dólares para financiar diez proyectos de asistencia destinados a atender las necesidades más urgentes de la población haitiana, afectada por la violencia de las bandas armadas, el desplazamiento forzado y el deterioro de los servicios esenciales.
La Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) informó que los recursos permitirán beneficiar aproximadamente a 507,000 personas en 28 comunas prioritarias de los departamentos del Oeste, Centro y Artibonito, algunas de las zonas más golpeadas por la inseguridad.
La ayuda estará dirigida a garantizar alimentos, agua potable, atención médica y refugios de emergencia para familias vulnerables. También contempla servicios de protección para mujeres y niños expuestos a situaciones de violencia, atención médica y psicológica para sobrevivientes de agresiones sexuales, tratamiento de la desnutrición infantil y asistencia especializada para personas con discapacidad.
Una parte de los fondos será administrada directamente por tres consorcios de organizaciones no gubernamentales haitianas que trabajan en comunidades donde la presencia de grupos armados dificulta considerablemente el acceso de los organismos internacionales.
Entre estas organizaciones figura una coalición encabezada por mujeres, cuya participación busca fortalecer la protección de niñas y mujeres, consideradas entre los sectores más vulnerables de la crisis.
La coordinadora humanitaria de Naciones Unidas en Haití, Nicole Kouassi, destacó la importancia de que las organizaciones locales, especialmente aquellas dirigidas por mujeres, desempeñen un papel fundamental en la distribución de la asistencia y la protección de las comunidades.
La representante de la ONU explicó que estos recursos contribuirán a mantener los programas humanitarios en funcionamiento y proteger los avances alcanzados en medio de una situación marcada por el hambre, los desplazamientos y la interrupción de los servicios básicos.
Sin embargo, la financiación internacional continúa siendo insuficiente frente a la magnitud de las necesidades. De acuerdo con OCHA, el Fondo Humanitario para Haití ha recibido contribuciones por 203 millones de dólares durante 2026, mientras que el Plan de Necesidades y Respuesta Humanitaria requiere aproximadamente 880 millones de dólares para atender la emergencia.
La crisis de seguridad sigue siendo uno de los principales obstáculos para la recuperación del país. Según los datos divulgados por Naciones Unidas, más de 5,700 personas han muerto o resultado heridas durante este año como consecuencia de la violencia de las bandas armadas.
Asimismo, se han registrado más de 230 secuestros y agresiones sexuales contra más de mil mujeres y niñas, en un contexto de creciente vulnerabilidad y limitaciones para acceder a los servicios de protección.
La expansión de los grupos criminales también ha provocado el desplazamiento de casi 1.5 millones de personas, aproximadamente la mitad de ellas durante los últimos 18 meses.
Los organismos internacionales estiman que 6.4 millones de haitianos necesitan asistencia humanitaria, una cifra equivalente a más de la mitad de la población nacional. Además, cerca de seis millones enfrentan inseguridad alimentaria aguda.
La situación afecta especialmente a las familias que han tenido que abandonar sus hogares, muchas de las cuales sobreviven en refugios improvisados y comunidades con recursos limitados.
Con esta nueva asignación, Naciones Unidas busca ampliar la capacidad de respuesta de las organizaciones humanitarias y garantizar asistencia inmediata a quienes enfrentan mayores riesgos.
No obstante, los organismos internacionales advierten que la continuidad de los programas dependerá de nuevas contribuciones económicas y de las condiciones de seguridad necesarias para que la ayuda pueda llegar a las comunidades afectadas.
La asignación de los 75 millones de dólares representa un nuevo esfuerzo internacional para aliviar el sufrimiento de miles de familias haitianas, aunque la magnitud de la crisis exige una respuesta sostenida que permita recuperar los servicios esenciales y mejorar las condiciones de vida de la población.



