La victoria de Betty Gerónimo en las elecciones para la Alcaldía de Santo Domingo Norte (SDN), derrotando al actual alcalde Carlos Guzmán, ha sido objeto de análisis y especulación. Según el periodista Hansel García, la expectativa era que la Fuerza del Pueblo, partido al cual pertenecía Guzmán y considerado uno de los alcaldes con mejor valoración del cuatrienio, retuviera el control de la alcaldía. La sorpresa de la victoria de Gerónimo se debe, en parte, a la percepción de que todas las condiciones estaban dadas para que Guzmán y la Fuerza del Pueblo mantuvieran la plaza, a pesar de los recursos y la presencia gubernamental del Partido Revolucionario Moderno (PRM) en la zona.
La razón detrás de la derrota de Guzmán, según García, radica en una división interna en el municipio, provocada por un acuerdo realizado a espaldas de Leddy Vásquez, presidenta del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) en SDN. Este acuerdo, entre René Polanco y Carlos Guzmán, para llevar a la esposa de Polanco como vicealcaldesa, sin el consentimiento de Vásquez, habría resultado en una reacción por parte de Vásquez, quien, lejos de quedarse de brazos cruzados, habría orientado a los peledeístas a votar por el PRM y, por ende, por Betty Gerónimo.
Esta situación subraya la importancia de la unidad y coherencia dentro de los partidos políticos y cómo las divisiones internas y acuerdos hechos sin el consenso adecuado pueden tener repercusiones significativas en los resultados electorales. La elección de Gerónimo representa no solo un cambio en la administración de SDN sino también un ejemplo claro de cómo las dinámicas políticas internas y las estrategias electorales pueden influir decisivamente en el panorama político.


