Toledo, España.— La cifra de fallecidos por el grave accidente ferroviario ocurrido este miércoles cerca de Urda, en la provincia de Toledo, aumentó a 74 personas, mientras los equipos de emergencia continúan buscando posibles víctimas entre los restos de los dos trenes involucrados.
Las autoridades advirtieron que el balance podría seguir aumentando, debido a que aún continúan las labores de búsqueda con apoyo de perros especializados.
Equipos de rescate siguen buscando cuerpos
Los servicios de emergencia permanecen desplegados en el lugar del accidente y continúan inspeccionando los vagones y las zonas próximas a las vías.
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, señaló que los bomberos consideran posible localizar más víctimas entre los restos del siniestro.
La magnitud del accidente ha obligado a mantener una amplia operación de rescate, identificación y recuperación.
Ave impactó por detrás a tren de Iryo
El accidente ocurrió cuando un tren de alta velocidad Ave, operado por Renfe, impactó por detrás a un convoy de la compañía Iryo que se encontraba detenido sobre la vía.
El Ave transportaba 378 pasajeros y se dirigía hacia Sevilla.
Por su parte, el tren de Iryo llevaba 174 personas a bordo, entre ellas un bebé.
Vagones cayeron por un terraplén
La fuerza del impacto provocó el descarrilamiento de varios vagones.
Dos coches del tren de Iryo terminaron fuera de las vías y cayeron por un terraplén, complicando las labores de acceso y rescate.
Equipos especializados trabajan entre estructuras deformadas y restos ferroviarios para descartar que todavía existan personas atrapadas.
Investigación continúa abierta
La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios mantiene abierta una investigación para determinar las causas exactas del choque.
Los investigadores analizan los sistemas de señalización y seguridad, las comunicaciones entre los operadores ferroviarios y el centro de control, así como las condiciones en las que ambos trenes circulaban antes de la colisión.
España permanece de luto
La tragedia ha provocado una profunda conmoción en España y mantiene movilizados a servicios de emergencia, autoridades regionales y organismos del Gobierno central.
Mientras continúa la identificación de las víctimas y la atención a los heridos, el país permanece pendiente de una cifra de fallecidos que ya alcanza las 74 personas y que las autoridades advierten que todavía podría aumentar.



