La crisis entre EE.UU. e Irán continúa elevando los precios del petróleo y el diésel, mientras Donald Trump viaja a China en busca de apoyo diplomático para reducir las tensiones en Medio Oriente.
BEIJING.– El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, llegó este miércoles a China en medio de crecientes tensiones geopolíticas derivadas del conflicto entre Washington, Israel e Irán, una situación que mantiene en alerta a los mercados internacionales y ha provocado un fuerte aumento en los precios del petróleo y el diésel.
La visita oficial ocurre mientras las negociaciones para un alto el fuego con Teherán permanecen estancadas y continúan los efectos económicos de la crisis energética mundial, especialmente tras las restricciones impuestas por Estados Unidos e Irán al tránsito marítimo en el estratégico estrecho de Ormuz.
Durante declaraciones ofrecidas antes de su viaje, Trump reiteró que su administración no permitirá que Irán desarrolle armas nucleares, aun cuando las consecuencias económicas impacten directamente a los consumidores estadounidenses.
“No podemos permitir que Irán posea un arma nuclear. Si la bolsa sube o baja, los estadounidenses lo entenderán”, afirmó el mandatario.
Según funcionarios del Departamento de Energía estadounidense, el precio del petróleo podría mantenerse por encima de los 100 dólares por barril durante las próximas semanas debido a la incertidumbre internacional y a las limitaciones en el suministro global.
En paralelo, delegaciones comerciales de Estados Unidos y China sostuvieron reuniones en Corea del Sur para discutir asuntos económicos y comerciales en un ambiente descrito por medios oficiales chinos como “franco, profundo y constructivo”.
Analistas internacionales consideran que Trump intentará persuadir al presidente chino, Xi Jinping, aliado estratégico de Irán, para que influya sobre Teherán y facilite la reapertura del estrecho de Ormuz, considerado una de las rutas marítimas más importantes para el transporte mundial de petróleo.
La Agencia Internacional de la Energía (AIE) advirtió además que las reservas globales de petróleo se están reduciendo rápidamente debido al conflicto en Medio Oriente. Según el organismo, las reservas internacionales cayeron en 246 millones de barriles entre marzo y abril, situación que podría provocar nuevos aumentos en los precios energéticos.
A esto se suma la preocupación ambiental generada por un derrame de petróleo detectado cerca de la isla iraní de Jarg, en el Golfo Pérsico. Organizaciones ecologistas alertaron sobre posibles daños a arrecifes de coral, zonas pesqueras y hábitats marinos sensibles si la mancha continúa desplazándose.
Mientras tanto, los consumidores estadounidenses ya sienten el impacto económico de la crisis, especialmente en estados del Medio Oeste, donde el precio del diésel alcanzó máximos históricos.


