SANTO DOMINGO.– La Ley 368-22 sobre Ordenamiento Territorial, Uso de Suelo y Asentamientos Humanos aún presenta deficiencias en su aplicación a distintas escalas de la planificación territorial. En este contexto, el arquitecto Ángel Frías Sosa, exdirector del Instituto de Urbanismo de la UASD, advirtió que no se deben crear ordenanzas para establecer un uso de suelo especial en el ensanche La Fe sin antes diseñar las obras proyectadas en el sector.
Frías Sosa señaló que una de las principales contradicciones en el diseño urbano del país es la imposición de normativas sobre infraestructuras ya construidas sin una planificación previa.
Falta de visión integral
El experto explicó que para lograr un desarrollo ordenado es fundamental contar con un plan territorial bien estructurado que defina cada uso de suelo, ya sea comercial, residencial o de espacios públicos. "Lo adecuado es diseñar el ensanche primero y luego establecer las normativas correspondientes", afirmó.
Estas declaraciones surgen a raíz de la reciente ordenanza aprobada por el Concejo de Regidores del Distrito Nacional, que declaró de uso especial el polígono del ensanche La Fe con el objetivo de permitir la creación de grandes plazas comerciales, proyectos habitacionales y establecer una normativa para el desarrollo sostenible, incluyendo el área del estadio Quisqueya.
Problemas de densificación y falta de planificación
Frías Sosa subrayó que en Santo Domingo es necesario diseñar distintos tipos de polígonos para cada barrio. "Uno de los grandes problemas actuales es que el Distrito Nacional solo cuenta con un polígono central, donde se han concentrado las principales edificaciones comerciales y habitacionales, lo que ha provocado una alta densificación y serios inconvenientes en términos de infraestructura vial, tránsito e imagen urbana", explicó.
Planificación a corto, mediano y largo plazo
El urbanista enfatizó que la ciudad debe diseñarse con una visión integral y a distintas escalas de tiempo para garantizar un crecimiento ordenado. "Es necesario planificar a corto, mediano y largo plazo, y a partir de ahí, establecer normativas que beneficien tanto a los espacios urbanos como a sus habitantes", concluyó.


