Ciudad del Vaticano. – El presidente de la República Dominicana, Luis Abinader, reveló este jueves 15 de octubre de 2026 que las autoridades del Vaticano expresaron preocupación por la crisis política y de seguridad que atraviesa Haití y manifestaron interés en conocer si existen condiciones para celebrar elecciones en el vecino país.
Las declaraciones fueron ofrecidas durante una entrevista exclusiva con el programa Despierta con CDN, transmitida desde Italia, donde el mandatario desarrolla una agenda de compromisos diplomáticos, encuentros empresariales y actividades internacionales.
Abinader explicó que el tema haitiano ocupó una parte importante de su reunión con el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado de la Santa Sede, quien planteó interrogantes sobre las perspectivas de pacificación de Haití y la posibilidad de organizar un proceso electoral en medio de la inseguridad.
Según el jefe de Estado dominicano, los representantes del Vaticano mostraron especial interés en conocer las condiciones políticas e institucionales que permitirían avanzar hacia la celebración de los comicios.
El mandatario aseguró que durante la conversación compartió la posición del Gobierno dominicano y presentó recomendaciones relacionadas con la situación haitiana, aunque no especificó el contenido de esas propuestas.
La preocupación manifestada por la Santa Sede se produce en un momento en que Haití continúa enfrentando una profunda crisis caracterizada por la violencia de las bandas armadas, la fragilidad institucional y las dificultades para restablecer condiciones de seguridad en diferentes zonas del territorio.
Estos factores han representado obstáculos importantes para la organización de elecciones y el funcionamiento de las instituciones encargadas de conducir la transición política.
De acuerdo con las informaciones disponibles, la primera vuelta electoral haitiana está programada para el 13 de diciembre de 2026. Sin embargo, persisten interrogantes sobre la viabilidad de cumplir ese calendario debido a las condiciones de seguridad.
Un informe del Grupo de Expertos de las Naciones Unidas, publicado en septiembre, señaló que, aunque se habían registrado avances en los preparativos electorales, todavía existían incertidumbres relacionadas con el calendario y la implementación de los compromisos de seguridad.
La situación preocupa especialmente por las dificultades que enfrentan los organismos electorales para garantizar el desplazamiento de los votantes, la participación de los candidatos, la distribución de materiales y la apertura de los centros de votación.
La presencia de organizaciones criminales armadas también ha complicado el acceso de las autoridades a determinadas comunidades, lo que constituye uno de los principales desafíos para desarrollar un proceso electoral con garantías de participación.
En respuesta a la persistencia de la violencia, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas extendió el pasado 29 de septiembre hasta marzo de 2027 el mandato de la Fuerza de Supresión de Pandillas, como parte de los esfuerzos internacionales para contribuir al restablecimiento de la seguridad.
Durante su conversación con Parolin, Abinader explicó que la Santa Sede mostró interés en los esfuerzos de pacificación y en las posibilidades de que Haití encuentre una salida política a la crisis.
El presidente destacó que el cardenal posee un amplio conocimiento de la realidad latinoamericana y de los acontecimientos internacionales, lo que permitió desarrollar un intercambio sobre diferentes asuntos de interés regional.
No obstante, las declaraciones del mandatario no constituyen el anuncio de una nueva iniciativa del Vaticano ni de un acuerdo bilateral para intervenir en el proceso electoral haitiano.
Hasta el momento, tampoco se han divulgado compromisos específicos derivados de la conversación relacionados con la organización de elecciones en el país vecino.
Además de Haití, el encuentro incluyó un intercambio sobre la situación de Cuba y las repercusiones económicas de los conflictos internacionales, particularmente las presiones que afectan los precios de los hidrocarburos.
Estos asuntos fueron abordados dentro de una agenda diplomática más amplia, centrada en los desafíos que enfrentan América Latina y el Caribe y sus posibles consecuencias para la estabilidad regional.
La reunión entre Abinader y Parolin se desarrolló en la Secretaría de Estado de la Santa Sede, con la participación de monseñor Paul Richard Gallagher, secretario para las Relaciones con los Estados y las Organizaciones Internacionales.
Según la información oficial del Vaticano, las conversaciones transcurrieron en un ambiente cordial y permitieron expresar satisfacción por las relaciones existentes entre República Dominicana y la Santa Sede.
La Oficina de Prensa vaticana confirmó que durante el encuentro se abordó la situación regional, prestando atención a las consecuencias de los conflictos internacionales y a la delincuencia organizada transnacional.
La visita del presidente dominicano forma parte de su agenda oficial en Italia, donde también participa en actividades del Foro Mundial de la Alimentación, organizado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
En ese contexto, el mandatario ha sostenido encuentros con representantes de empresas italianas interesadas en desarrollar inversiones en República Dominicana, además de mantener conversaciones con autoridades internacionales.
La situación de Haití continúa siendo uno de los principales temas de la política exterior dominicana, debido a las implicaciones que tiene para la seguridad fronteriza, la migración, la estabilidad institucional y las relaciones entre ambos países.
El interés expresado por las autoridades del Vaticano refleja la atención internacional que recibe la crisis haitiana y la importancia de encontrar condiciones que permitan avanzar hacia una solución política.
Mientras se aproxima la fecha prevista para las elecciones, las dificultades de seguridad y los desafíos institucionales siguen planteando interrogantes sobre la capacidad de Haití para organizar los comicios.
La conversación entre Abinader y Parolin permitió poner nuevamente sobre la mesa estas preocupaciones, aunque sin anuncios concretos sobre medidas adicionales.
Por ahora, la posibilidad de celebrar elecciones en Haití continúa vinculada a la evolución de las condiciones de seguridad, los preparativos electorales y la capacidad de las instituciones haitianas para garantizar un proceso organizado y participativo.



