Las autoridades venezolanas informaron que más de 2,600 toneladas de alimentos y agua potable han sido entregadas a miles de familias afectadas por los terremotos, mientras continúan las labores de rescate y remoción de escombros.
Caracas.– El Gobierno de Venezuela informó este sábado que ha reforzado la asistencia humanitaria en el estado La Guaira, uno de los más afectados por los recientes terremotos, con la distribución de 2,600 toneladas de alimentos y agua potable destinadas a miles de familias damnificadas.
Según las autoridades, la jornada de entrega comenzó durante la madrugada y permitió abastecer a más de 69,000 familias que permanecen en las zonas impactadas por los movimientos telúricos. Los alimentos incluyen productos de primera necesidad y proteínas, como parte del plan de apoyo a las comunidades afectadas.
La presidenta interina, Delcy Rodríguez, supervisó personalmente la salida de los suministros desde un centro de distribución y reiteró que el Gobierno mantiene como prioridad garantizar la alimentación y la atención de las personas afectadas por la emergencia.
Paralelamente, Rodríguez encabezó una reunión del Estado Mayor junto a representantes de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, Protección Civil, cuerpos de bomberos y otras instituciones responsables de coordinar las operaciones de rescate, seguridad y asistencia humanitaria.
Las autoridades también mantienen desplegada maquinaria pesada para acelerar la remoción de escombros en edificios colapsados y facilitar la búsqueda de personas que aún permanecen desaparecidas.
De acuerdo con datos oficiales, Venezuela ha recibido el apoyo de más de 1,600 rescatistas internacionales que colaboran con las labores de búsqueda y atención de las víctimas. A este esfuerzo se suman miles de voluntarios venezolanos que participan en la recolección de insumos, distribución de donaciones y asistencia a las familias afectadas.
Mientras continúan las operaciones de emergencia, el Gobierno asegura que mantendrá el suministro de alimentos, agua potable y otros recursos esenciales para atender las necesidades de la población en las zonas más golpeadas por el desastre.


