Las autoridades iraníes confirmaron que el estrecho de Ormuz permanecerá completamente abierto para las embarcaciones comerciales durante los próximos 60 días, en el marco del acuerdo preliminar alcanzado con Estados Unidos para extender el alto el fuego y avanzar hacia una solución diplomática.
Ginebra, Suiza. – El Gobierno de Irán confirmó que el estratégico estrecho de Ormuz permanecerá completamente abierto para el tránsito de embarcaciones comerciales durante los próximos 60 días, como parte de los compromisos asumidos en el acuerdo preliminar alcanzado con Estados Unidos para extender el alto el fuego y continuar las negociaciones diplomáticas.
La información fue ofrecida por el embajador iraní ante las Naciones Unidas en Ginebra, Ali Bahreini, quien aseguró que durante este período las embarcaciones comerciales podrán utilizar esta importante ruta marítima sin restricciones ni pagos adicionales.
El diplomático explicó que las condiciones futuras para la navegación en el estrecho dependerán de los resultados de las conversaciones en curso entre ambas naciones, especialmente en lo referente al tránsito de embarcaciones militares.
Bahreini advirtió que la situación en el estrecho de Ormuz no será idéntica a la existente antes del conflicto, al señalar que Irán considera que algunos de sus adversarios utilizaron esta vía estratégica para abastecer instalaciones militares en la región del Golfo Pérsico y apoyar operaciones dirigidas contra territorio iraní.
Asimismo, informó que Teherán mantendrá consultas con Omán, país con el que comparte responsabilidades sobre esta importante ruta marítima, con el objetivo de evaluar posibles medidas relacionadas con su administración y seguridad.
El representante iraní también enfatizó que su país no contempla el estrecho de Ormuz como una fuente de ingresos económicos y reiteró el compromiso de garantizar la continuidad del comercio internacional durante el período de negociaciones.
En otro aspecto de la agenda diplomática, Bahreini rechazó versiones sobre una supuesta aceptación por parte de Irán para permitir inspecciones de expertos de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) en instalaciones nucleares iraníes. Según afirmó, no se han producido negociaciones formales sobre ese tema y cualquier información en ese sentido es incorrecta.
Respecto a los activos iraníes congelados en el extranjero que serán liberados como parte de los acuerdos recientes, el diplomático indicó que el Gobierno iraní será el único responsable de decidir el destino y utilización de esos recursos financieros.
Las autoridades iraníes precisaron que el monto total a desbloquear asciende a 12,000 millones de dólares, distribuidos en dos tramos de 6,000 millones cada uno, señalando que el primer desembolso ya se encuentra en proceso de ejecución.
Finalmente, Bahreini destacó que Irán participa en las negociaciones con cautela debido a la falta de confianza acumulada durante años de tensiones diplomáticas, aunque reafirmó la disposición de su país a continuar el diálogo con el objetivo de contribuir a la estabilidad regional y evitar mayores impactos sobre la economía mundial.
Las conversaciones continuarán con la conformación de grupos de trabajo especializados que abordarán temas relacionados con el levantamiento de sanciones económicas y el programa nuclear iraní.


