Santiago de los Caballeros, República Dominicana. – La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) celebró este viernes 9 de octubre de 2026 la tercera y última jornada de su cuadragésimo primer período de sesiones, desarrollado en Santiago de los Caballeros, con debates centrados en el fortalecimiento de las políticas macroeconómicas, la sostenibilidad fiscal, la cooperación regional y las estrategias para impulsar el desarrollo económico y social de América Latina y el Caribe.
El encuentro, que reunió a delegaciones de más de 30 países, permitió examinar los principales desafíos económicos de la región, evaluar los avances de los mecanismos de cooperación internacional y establecer nuevas prioridades de trabajo para los próximos años.
La jornada final estuvo dedicada a la discusión de propuestas orientadas a mejorar las capacidades institucionales de los países, fortalecer sus políticas públicas y promover un crecimiento económico sostenible frente a las transformaciones del escenario internacional.
Uno de los principales espacios de discusión fue la mesa denominada «Macroeconomía para el desarrollo y fiscalidad sana y fuerte», en la que participaron especialistas, representantes gubernamentales y funcionarios de organismos financieros internacionales.
El panel fue moderado por Peter A. Prazmowski, director ejecutivo del Consejo Nacional de Competitividad de la República Dominicana, y contó con la participación de José Antonio Ocampo, profesor emérito de la Universidad de Columbia.
También intervinieron Martín Francos Rodríguez, viceministro de Planificación e Inversión Pública del Ministerio de Hacienda y Economía dominicano; Rodrigo Arim, director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto de Uruguay; Guillermo Díaz, economista sénior del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF); y Oscar Valencia, asesor económico regional del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
La composición del panel permitió reunir perspectivas académicas, gubernamentales y de instituciones financieras multilaterales alrededor de los retos que enfrentan las economías latinoamericanas.
Entre los asuntos centrales figuraron la importancia de mantener políticas macroeconómicas consistentes, fortalecer la capacidad fiscal de los Estados y disponer de instrumentos que permitan financiar las prioridades nacionales de desarrollo.
La discusión se produjo en un contexto en el que los países de América Latina y el Caribe enfrentan desafíos relacionados con la productividad, la inversión, las desigualdades económicas y la necesidad de adaptar sus estructuras productivas a un escenario internacional cambiante.
La fiscalidad ocupó un espacio destacado dentro de la agenda debido a su relación con la capacidad de los gobiernos para financiar servicios públicos, desarrollar infraestructura y ejecutar políticas destinadas a mejorar las condiciones de vida de la población.
En ese sentido, la mesa abordó una cuestión fundamental para el desarrollo regional: cómo fortalecer las finanzas públicas y, al mismo tiempo, crear condiciones que favorezcan la inversión, la estabilidad económica y el crecimiento sostenible.
La participación de representantes de CAF y del BID permitió incorporar la perspectiva de organismos que trabajan con los gobiernos de la región en el financiamiento y acompañamiento de proyectos de desarrollo.
Por su parte, la presencia de autoridades dominicanas y uruguayas ofreció un espacio para examinar las prioridades de planificación e inversión pública desde la experiencia institucional de los países participantes.
Además de los debates económicos, la última jornada incluyó la presentación de informes relacionados con las actividades de los órganos subsidiarios de la Cepal.
Estos organismos constituyen espacios especializados mediante los cuales los países intercambian experiencias, examinan políticas públicas y desarrollan mecanismos de cooperación en diferentes áreas.
Durante las presentaciones se abordaron los resultados de las reuniones intergubernamentales realizadas desde el cuadragésimo período de sesiones del organismo.
Los informes incluyeron avances en materia de estadísticas, cooperación Sur-Sur, transformación digital, planificación económica, desarrollo social, población, asuntos ambientales e igualdad de género.
La revisión de estos temas permitió ofrecer una visión de los trabajos realizados por la Cepal y sus Estados miembros durante el período comprendido entre las reuniones ordinarias del organismo.
En el ámbito estadístico, la cooperación regional tiene especial importancia para fortalecer la producción de información que permita a los gobiernos evaluar sus políticas públicas y conocer con mayor precisión las condiciones económicas y sociales de sus poblaciones.
La cooperación Sur-Sur, por su parte, constituye un mecanismo mediante el cual los países en desarrollo comparten conocimientos, experiencias y capacidades técnicas para enfrentar desafíos comunes.
La transformación digital también formó parte de los asuntos examinados, debido a su creciente influencia sobre la productividad, los servicios públicos y las oportunidades económicas.
En materia de desarrollo social, las discusiones estuvieron vinculadas con el seguimiento de los compromisos regionales orientados a mejorar las condiciones de vida y reducir las brechas existentes entre distintos sectores de la población.
Los asuntos ambientales y la igualdad de género completaron el conjunto de áreas abordadas mediante los informes de los órganos subsidiarios.
La agenda contempló, además, la presentación del informe de actividades del sistema de la Cepal correspondiente al año 2025 y el proyecto de programa de trabajo para 2028.
Estos documentos forman parte de los mecanismos mediante los cuales el organismo informa sobre sus actuaciones y establece las prioridades que orientarán sus iniciativas futuras.
El programa de trabajo para 2028 constituye una herramienta de planificación institucional destinada a organizar las actividades y líneas de cooperación que desarrollará la Comisión.
La jornada final también incluyó la consideración de las resoluciones correspondientes al cuadragésimo primer período de sesiones.
Estas decisiones permiten establecer orientaciones institucionales, dar seguimiento a compromisos y definir acciones que serán desarrolladas por la Secretaría Ejecutiva de la Cepal en coordinación con los Estados miembros.
Tras completar las discusiones y los procedimientos correspondientes, el encuentro concluyó con una ceremonia encabezada por el ministro de Relaciones Exteriores de la República Dominicana, Víctor «Ito» Bisonó, y el secretario ejecutivo de la Cepal, José Manuel Salazar-Xirinachs.
Durante el acto de clausura, las autoridades destacaron la necesidad de convertir los planteamientos discutidos durante los tres días de trabajo en políticas públicas e iniciativas concretas que contribuyan al desarrollo sostenible de América Latina y el Caribe.
Salazar-Xirinachs llamó a fortalecer las instituciones, diversificar las alianzas internacionales y mejorar la coordinación entre los países para enfrentar los desafíos relacionados con la geopolítica, la globalización, la integración regional y la transformación digital.
El secretario ejecutivo sostuvo que los países necesitan avanzar desde el reconocimiento de sus problemas comunes hacia la construcción de respuestas efectivas, apoyadas en mecanismos de cooperación y decisiones de política pública.
También destacó el potencial de los recursos naturales, la biodiversidad, el conocimiento y el capital humano de América Latina y el Caribe como elementos que pueden contribuir al crecimiento económico y a la reducción de las desigualdades.
Por su parte, Bisonó resaltó la importancia de profundizar la integración regional, fortalecer los vínculos comerciales y aprovechar las oportunidades que ofrecen la tecnología y la innovación.
El canciller dominicano consideró necesario facilitar el comercio, mejorar la conectividad física y digital, atraer inversiones y promover cadenas regionales de valor que permitan utilizar de manera más eficiente las capacidades productivas de los países.
Asimismo, señaló que la transformación digital y la inteligencia artificial representan oportunidades para aumentar la productividad y ampliar las posibilidades de desarrollo.
Durante la clausura, Bisonó agradeció la participación de las delegaciones internacionales, los especialistas y los representantes de organismos multilaterales que contribuyeron a las discusiones.
También reconoció el trabajo desarrollado por Perú durante su gestión al frente de la presidencia de la Cepal.
Salazar-Xirinachs, a su vez, agradeció al presidente dominicano, Luis Abinader, y a las autoridades nacionales por la organización y acogida del encuentro.
Uno de los principales resultados institucionales fue la designación de la República Dominicana para asumir la presidencia de la Cepal durante el período 2026-2028.
La nueva mesa directiva estará presidida por el país anfitrión y contará con Antigua y Barbuda, Panamá y Uruguay como integrantes.
Esta responsabilidad coloca a la República Dominicana al frente de la conducción de los trabajos intergubernamentales del organismo durante el próximo período.
La plenaria también aprobó siete resoluciones, entre ellas la denominada Resolución de Santiago de los Caballeros.
Mediante esta disposición, los Estados miembros tomaron nota de los documentos «Gestión de las transformaciones en una era de rupturas» y «Rupturas y oportunidades: propuestas para que América Latina y el Caribe prospere en la nueva era geopolítica».
Ambos documentos fueron presentados y examinados durante las sesiones como parte del análisis de los cambios internacionales y sus implicaciones para el desarrollo regional.
La resolución encomienda a la Secretaría Ejecutiva de la Cepal realizar estudios y formular propuestas de políticas públicas, en colaboración con los gobiernos que lo soliciten, para fortalecer las capacidades nacionales y contribuir al desarrollo sostenible.
Entre los compromisos posteriores al encuentro figura la celebración, en abril de 2027, del Foro de los Países de América Latina y el Caribe sobre el Desarrollo Sostenible, espacio en el que se examinarán los avances relacionados con la implementación de la Agenda 2030.
Asimismo, Panamá manifestó su disposición de acoger el cuadragésimo segundo período de sesiones de la Cepal, previsto para 2028.
El encuentro se desarrolló del 7 al 9 de octubre en el Centro de Convenciones y Cultura Dominicana UTESA, ubicado en Santiago de los Caballeros.
Durante las tres jornadas participaron representantes de gobiernos, organismos internacionales y especialistas vinculados con distintas áreas del desarrollo económico y social.
Entre las figuras presentes estuvieron el presidente Luis Abinader, el secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Albert Ramdin, y los expresidentes Michelle Bachelet, de Chile, e Iván Duque, de Colombia.
La reunión permitió abordar asuntos relacionados con las transformaciones geopolíticas, el comercio, la cooperación internacional, la productividad, la inteligencia artificial, la estabilidad macroeconómica y el fortalecimiento institucional.
Con la aprobación de las resoluciones y la nueva presidencia dominicana, la Cepal concluyó su cuadragésimo primer período de sesiones y dejó establecidas las principales orientaciones para continuar el trabajo regional.
El desafío que se plantea a partir de ahora consiste en trasladar las propuestas discutidas en Santiago a iniciativas que puedan contribuir al crecimiento económico, el fortalecimiento de las instituciones, la reducción de las desigualdades y la construcción de mayores oportunidades para los habitantes de América Latina y el Caribe.



