Santo Domingo, República Dominicana. – El Colegio Médico Dominicano (CMD) anunció este miércoles 14 de octubre que concederá un compás de espera al Gobierno, luego del paro nacional de labores realizado durante 24 horas en los hospitales públicos, aunque advirtió que podría retomar las protestas si las autoridades no ofrecen respuestas concretas a sus demandas.
El presidente del gremio, Luis Alberto Peña Núñez, explicó que los médicos están dispuestos a continuar las conversaciones con las autoridades, pero consideran indispensable sostener una reunión con el presidente Luis Abinader para abordar los compromisos pendientes y las dificultades que afectan al sistema sanitario.
La decisión se produce después de una jornada de paralización que afectó las consultas externas y los procedimientos médicos programados en diferentes centros de salud del país, provocando inconvenientes a numerosos pacientes que acudieron en busca de atención.
Peña Núñez indicó que el gremio aceptó la solicitud de espera formulada por el director del Servicio Nacional de Salud (SNS), Julio César Landrón, quien planteó la posibilidad de retomar las negociaciones una vez el mandatario regrese al territorio nacional.
Sin embargo, el dirigente gremial dejó claro que la suspensión temporal de las manifestaciones no significa que los médicos hayan renunciado a sus reivindicaciones.
Según explicó, el Colegio Médico ha sostenido conversaciones con distintas instituciones gubernamentales durante aproximadamente diez meses, sin alcanzar soluciones satisfactorias a varios de los problemas denunciados.
Entre las principales exigencias del gremio figuran el pago de incentivos por antigüedad, el incremento de la remuneración correspondiente a las guardias presenciales y la aplicación de incentivos por distancia para los profesionales que prestan servicios en comunidades alejadas.
También reclaman el nombramiento de nuevos médicos para reducir la sobrecarga laboral, el fortalecimiento de la seguridad hospitalaria y la intervención de establecimientos sanitarios que presentan problemas de infraestructura y equipamiento.
Entre los centros mencionados por la organización se encuentran los hospitales Padre Billini y Salvador B. Gautier, cuyas condiciones forman parte de las preocupaciones expresadas por los profesionales de la salud.
El CMD también solicita medidas para mejorar la atención primaria, ampliar las oportunidades de formación mediante becas y garantizar el cumplimiento de los derechos correspondientes a los médicos jubilados.
El presidente del gremio sostuvo que estas demandas no deben interpretarse únicamente como reclamaciones laborales, debido a que también están relacionadas con la calidad de los servicios que recibe la población dominicana.
En ese sentido, defendió la necesidad de disponer de hospitales con equipos adecuados, personal suficiente y condiciones de seguridad que permitan ofrecer una atención oportuna.
Respecto al paro realizado el martes 13 de octubre, el Colegio Médico aseguró que la convocatoria tuvo un cumplimiento del 100 %, aunque esa cifra corresponde a la evaluación presentada por la propia organización.
La protesta contemplaba la suspensión de consultas externas y procedimientos electivos, mientras que los servicios de emergencia, la asistencia a pacientes hospitalizados y la atención de personas en estado crítico debían mantenerse disponibles.
No obstante, durante la jornada surgieron denuncias de pacientes y familiares que reportaron dificultades para recibir asistencia en algunos establecimientos públicos.
Entre los afectados se encontraban niños, adolescentes y adultos mayores que acudieron a hospitales sin poder completar sus consultas o procedimientos previamente programados.
Ante estos señalamientos, Peña Núñez reiteró que las instrucciones del gremio establecían la continuidad de los servicios esenciales y que cualquier incumplimiento de esas disposiciones debía ser investigado.
El dirigente médico reconoció que las paralizaciones generan inconvenientes para la ciudadanía, pero argumentó que el propósito de las protestas es conseguir mejoras permanentes en el funcionamiento de la red hospitalaria.
Por su parte, el director del SNS, Julio César Landrón, ha expresado su disposición a facilitar un acercamiento entre el Colegio Médico y el Gobierno para procurar soluciones mediante el diálogo.
Las autoridades sanitarias también han insistido en la importancia de garantizar la continuidad de los servicios médicos y evitar que los pacientes resulten perjudicados por nuevas interrupciones.
El gremio considera que una reunión con el presidente Abinader permitiría revisar directamente los compromisos pendientes y establecer mecanismos para atender las necesidades planteadas.
Peña Núñez señaló que los próximos pasos dependerán de la respuesta que reciban de las autoridades, por lo que no descartó convocar nuevas jornadas de protesta si no se producen avances.
Mientras tanto, el Colegio Médico mantendrá una pausa en sus acciones reivindicativas, a la espera de una convocatoria formal que permita retomar las negociaciones.
El conflicto mantiene la atención sobre las condiciones laborales de los profesionales de la medicina y las necesidades de los hospitales públicos, en un contexto en el que miles de ciudadanos dependen diariamente de estos servicios.
La expectativa ahora se concentra en la posibilidad de que representantes del Gobierno y del CMD alcancen acuerdos que permitan atender los reclamos del sector sin afectar la asistencia sanitaria.
Con esta tregua temporal, los médicos dejan abierta la puerta al entendimiento, pero mantienen vigente su advertencia de continuar las manifestaciones si consideran que sus demandas siguen sin respuestas satisfactorias.



