Gaza, Palestina. – El Programa Mundial de Alimentos (PMA) de las Naciones Unidas anunció este lunes 19 de octubre de 2026 una reducción significativa de sus operaciones humanitarias en la Franja de Gaza debido a la falta de financiamiento, una decisión que dejará a aproximadamente 500,000 personas sin asistencia alimentaria mensual, en medio de una grave crisis humanitaria.
El organismo explicó que los recortes obligaron a disminuir de 1.6 millones a 1.1 millones la cantidad de personas que reciben alimentos mensualmente en el territorio palestino, donde gran parte de la población continúa enfrentando dificultades para satisfacer sus necesidades básicas.
La reducción no solamente afecta al número de beneficiarios, sino también a las cantidades de alimentos distribuidos. Las raciones familiares fueron disminuidas a la mitad, mientras que la asistencia económica destinada a 75,000 familias también sufrió recortes.
Asimismo, el programa redujo de 250,000 a 150,000 la cantidad de comidas calientes que distribuye diariamente entre personas que no cuentan con las condiciones necesarias para preparar sus propios alimentos.
En determinadas comunidades de difícil acceso, las familias que anteriormente recibían una comida caliente cada día ahora deberán esperar hasta 48 horas para acceder nuevamente a este tipo de asistencia.
La situación genera especial preocupación entre las organizaciones humanitarias, debido a que numerosas familias dependen de estas distribuciones para sobrevivir tras años de conflicto, desplazamientos y destrucción de infraestructuras.
De acuerdo con las estimaciones del PMA, alrededor de 1.4 millones de habitantes de Gaza, equivalentes al 67 % de su población, enfrentan niveles críticos o superiores de inseguridad alimentaria.
Dentro de ese grupo, aproximadamente 200,000 personas se encuentran en una situación de emergencia y necesitan asistencia inmediata para evitar consecuencias potencialmente mortales relacionadas con el hambre.
El director ejecutivo interino del Programa Mundial de Alimentos, Carl Skau, advirtió que las condiciones de vida en Gaza continúan siendo extremadamente difíciles, pese a los avances limitados registrados después del acuerdo de alto el fuego entre Israel y Hamás alcanzado en octubre de 2025.
El funcionario explicó que miles de familias permanecen en refugios temporales, sin acceso adecuado a servicios básicos, seguridad y condiciones dignas de alojamiento.
La agencia humanitaria señaló que las mejoras conseguidas en el acceso a los alimentos siguen siendo frágiles y podrían desaparecer si no se garantiza la continuidad del financiamiento internacional.
Ante este escenario, el PMA solicitó con urgencia 450 millones de dólares para mantener durante los próximos seis meses sus operaciones esenciales en Gaza y Cisjordania.
El organismo destacó que estos recursos permitirían sostener la entrega de alimentos, apoyar a las poblaciones más vulnerables y evitar un deterioro mayor de la situación nutricional.
La crisis también afecta a Cisjordania, donde la cantidad de personas que reciben asistencia alimentaria se redujo de 400,000 a 200,000 debido a las limitaciones presupuestarias.
En Gaza, la situación resulta especialmente delicada por la proximidad del invierno, una temporada que representa riesgos adicionales para cientos de miles de desplazados que viven en tiendas de campaña y estructuras improvisadas.
Las organizaciones humanitarias advierten que las lluvias, las bajas temperaturas y la insuficiencia de refugios adecuados podrían agravar las condiciones de vida de quienes ya enfrentan dificultades para conseguir alimentos.
A estas circunstancias se suma el deterioro de la economía local. Según las estimaciones citadas por Naciones Unidas, más del 80 % de la población se encuentra desempleada, lo que limita considerablemente la capacidad de las familias para comprar productos alimenticios.
La situación nutricional infantil también preocupa a los organismos internacionales, que señalan que solamente uno de cada cinco niños consume una dieta suficientemente variada.
Pese a las restricciones económicas, el PMA mantiene programas de asistencia nutricional para mujeres y menores de edad, así como el respaldo a panaderías y la distribución de alimentos en centros educativos.
Sin embargo, las autoridades humanitarias reconocen que estas iniciativas no resultan suficientes para cubrir todas las necesidades de una población afectada por la destrucción de viviendas, las limitaciones de servicios públicos y la persistencia de la inseguridad.
El anuncio de los recortes provocó preocupación entre residentes y representantes de organizaciones locales, quienes advierten que la disminución de la asistencia podría incrementar el riesgo de hambre y desnutrición.
El Programa Mundial de Alimentos reiteró su llamado a la comunidad internacional para que incremente las contribuciones económicas y permita mantener las operaciones de emergencia.
La agencia sostiene que garantizar el acceso a los alimentos constituye una prioridad humanitaria indispensable para proteger a las familias más vulnerables y preservar los avances alcanzados desde el alto el fuego.
Mientras continúan las gestiones para obtener nuevos recursos, cientos de miles de palestinos enfrentan la incertidumbre de no saber cómo conseguirán sus próximos alimentos, en un territorio donde la recuperación humanitaria sigue siendo limitada y la necesidad de asistencia internacional permanece elevada.



