Nueva York, Estados Unidos.— El juez federal estadounidense Alvin K. Hellerstein, quien estaba a cargo del proceso judicial contra el presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, murió este miércoles a los 92 años.
El fallecimiento fue confirmado por autoridades del Distrito Sur de Nueva York. De acuerdo con los primeros reportes, el magistrado habría muerto por causas naturales.
Casi tres décadas en la justicia federal
Hellerstein fue nombrado en 1998 por el entonces presidente Bill Clinton como juez del Tribunal de Distrito de Estados Unidos para el Distrito Sur de Nueva York.
Durante casi tres décadas participó en numerosos procesos federales de alto perfil, entre ellos litigios relacionados con los atentados del 11 de septiembre de 2001 y casos vinculados con abusos cometidos por soldados estadounidenses contra prisioneros iraquíes en Abu Ghraib.
El magistrado habría cumplido 93 años el próximo 28 de diciembre.
Llevaba el proceso contra Maduro y Cilia Flores
Hellerstein presidía el proceso judicial abierto contra Nicolás Maduro y Cilia Flores en Nueva York.
El juez estuvo presente en la primera audiencia celebrada el pasado 5 de enero, en la que se realizó la lectura de cargos, la verificación de identidad de los acusados y la revisión de sus condiciones de detención y defensa.
Posteriormente, el 26 de marzo, rechazó una solicitud presentada por la defensa de Maduro para desestimar el caso.
En aquella ocasión, el juez calificó el proceso como un caso fuera de lo común.
Juicio estaba previsto para julio de 2027
Durante una tercera audiencia celebrada el 22 de julio, Hellerstein anunció inicialmente que el juicio comenzaría el 1 de julio de 2027.
La fecha fue posteriormente modificada para el 14 de julio de 2027.
Más recientemente, el pasado 15 de octubre, Maduro y Flores comparecieron nuevamente ante el tribunal para responder a nuevos cargos relacionados con una presunta conspiración para cometer tortura. Ambos se declararon inocentes.
Había rechazado arresto domiciliario para Cilia Flores
Antes de su fallecimiento, Hellerstein también había rechazado una petición de arresto domiciliario presentada por la defensa de Cilia Flores por motivos de salud.
La defensa alegaba que la detenida había sufrido un deterioro físico durante su permanencia en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn.
La muerte del magistrado obligará ahora al tribunal federal a definir qué juez asumirá el expediente y dará continuidad a uno de los procesos judiciales internacionales de mayor atención mediática en Nueva York.



