Urda, España.— El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, aseguró este miércoles que las autoridades llegarán “hasta el final” para determinar las causas del grave accidente ferroviario ocurrido en la provincia de Toledo, que ha dejado al menos 68 personas fallecidas y decenas de heridos.
Sánchez visitó la zona del siniestro y anunció que España decretará tres días de luto oficial por las víctimas.
Gobierno promete investigar posibles fallos
El mandatario afirmó que, si existieron negligencias o fallos en los sistemas de seguridad ferroviaria, estos serán identificados y se tomarán las medidas correspondientes.
Sánchez señaló que resulta especialmente preocupante que España haya registrado dos accidentes graves en líneas de alta velocidad durante un mismo año, después del siniestro ocurrido en Adamuz, Córdoba, en enero.
El Gobierno asegura que adoptará todas las medidas necesarias para recuperar la confianza de los ciudadanos y reforzar la seguridad del sistema ferroviario.
Accidente involucró dos trenes
El siniestro ocurrido en Urda involucró un tren de alta velocidad AVE, operado por Renfe, y otro convoy de la compañía Iryo.
De las víctimas mortales confirmadas, 24 viajaban en el AVE y 44 en el tren Iryo.
Las autoridades también reportaron 53 heridos leves y 15 graves, mientras los equipos de emergencia continúan trabajando entre los restos de los vagones.
Investigan fallo del sistema de seguridad
Las primeras informaciones indican que antes del accidente se produjo una caída del sistema automático de seguridad LZB, utilizado para controlar la circulación de trenes de alta velocidad.
La falla habría provocado la detención de varios convoyes.
Posteriormente, desde el centro de control ferroviario se autorizó a uno de los trenes a reanudar la marcha mientras otro permanecía detenido en la misma vía.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, explicó que la autorización se habría producido sin establecer una limitación especial de velocidad.
Tren recorrió unos 25 kilómetros antes del choque
Según la secuencia preliminar presentada por las autoridades, el AVE recibió autorización para reanudar su trayecto aproximadamente a las 8:36 de la mañana.
El convoy recorrió alrededor de 25 kilómetros antes de colisionar con el tren Iryo que permanecía detenido en la vía.
El AVE transportaba 378 pasajeros y se dirigía hacia Sevilla, mientras que el Iryo llevaba 174 personas a bordo, incluido un bebé.
Guardia Civil interroga a controlador
Agentes de la Guardia Civil y técnicos de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios analizan las circunstancias del accidente.
Entre las diligencias figura el interrogatorio al operario del centro de control responsable de regular el tráfico ferroviario en la línea Madrid-Sevilla en el momento del siniestro.
El líder opositor Alberto Núñez Feijóo también pidió una investigación inmediata e independiente para esclarecer lo ocurrido.
Mientras continúan las labores de rescate y recuperación, las autoridades advierten que el balance de víctimas podría variar conforme avancen los trabajos entre los restos de los trenes.



