Madrid, España.— Los integrantes de la denominada Acampada 26S reavivaron este lunes sus protestas en la Puerta del Sol, pese a que durante el fin de semana decenas de participantes comenzaron a desmontar tiendas y estructuras instaladas en la plaza.
Los manifestantes aseguran que la retirada parcial del campamento no significa el final del movimiento, sino una reestructuración interna con miras a trasladar parte de la movilización a los barrios y concentrar esfuerzos en la preparación de una huelga general convocada para el próximo 11 de noviembre.
Durante la jornada, cuatro portavoces del movimiento leyeron un manifiesto junto a la estatua del Oso y el Madroño. El acto comenzó con un minuto de silencio por las víctimas del accidente ferroviario de Urda, en Toledo, y continuó con una marcha alrededor del campamento acompañada por una versión de “Bella ciao” adaptada a la crisis de la vivienda.
Los manifestantes mantienen como lema central “Ni gente sin casa, ni casas sin gente” y reclaman más vivienda pública y accesible, medidas contra los desahucios, mejoras en los servicios públicos y mejores condiciones laborales.
La movilización comenzó el pasado 26 de septiembre, luego del desahucio de una mujer de 87 años, caso que los participantes consideran símbolo de una problemática más amplia relacionada con el acceso a la vivienda.
Aunque varias comisiones organizadoras decidieron abandonar progresivamente la plaza, los portavoces aseguran que todavía no existe una fecha definitiva para levantar completamente el asentamiento.
El movimiento también afirma que las protestas ya se han extendido a 21 ciudades españolas y varios puntos de Europa, mientras sus integrantes buscan mantener redes de apoyo, continuar frenando desahucios y trasladar las reivindicaciones a nuevos espacios.



