San Salvador.– El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, defendió este martes la figura de la reelección presidencial indefinida, una medida aprobada mediante una polémica reforma constitucional en 2025 y que le abrió el camino para buscar un tercer período al frente del Ejecutivo.
La declaración del mandatario ocurrió luego de que la presidenta de la organización Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA), Carolina Jiménez Sandoval, cuestionara la inclusión de El Salvador entre los países de América Latina con reelección indefinida.
Ante la crítica, Bukele respondió a través de la red social X que varios países con sistemas democráticos permiten la reelección sin límite de mandatos, citando naciones como Canadá, Reino Unido, Alemania, Japón y otras. El gobernante afirmó que la comparación busca presentar la medida de manera negativa.
“También la tienen Canadá, Reino Unido, Alemania… y muchos otros países. Pero la idea es que suene mal”, escribió Bukele en respuesta al señalamiento.
El debate surge mientras el partido oficialista Nuevas Ideas confirmó que el mandatario ganó las primarias internas de la organización y será su candidato presidencial para las elecciones generales de 2027.
Aunque Bukele no se ha pronunciado directamente sobre su candidatura interna, deberá formalizar su inscripción ante el Tribunal Supremo Electoral entre octubre y noviembre de 2026, según el calendario establecido para el proceso electoral.
La posibilidad de un tercer mandato consecutivo fue habilitada luego de que la Asamblea Legislativa, dominada por Nuevas Ideas, aprobara una reforma constitucional que modificó artículos relacionados con la elección presidencial. La medida generó críticas de sectores opositores y organizaciones que advierten sobre una concentración del poder político.
Entre los cambios aprobados se encuentra la ampliación del período presidencial de cinco a seis años y la eliminación de la segunda vuelta electoral.
Bukele, quien asumió su segundo mandato en junio de 2024, mantiene elevados niveles de respaldo ciudadano, principalmente por su política de seguridad y reducción de la violencia vinculada a las pandillas. Sin embargo, su administración también enfrenta cuestionamientos relacionados con el debilitamiento institucional y las reformas que permiten su permanencia en el poder.
De concretarse su candidatura y posterior victoria electoral en 2027, el mandatario salvadoreño podría extender su gestión hasta 2029 bajo el nuevo esquema constitucional aprobado por el Legislativo.


