A cinco años del magnicidio del presidente Jovenel Moïse, Haití continúa enfrentando una grave crisis política, de seguridad y humanitaria, marcada por el control de las bandas armadas y la inestabilidad institucional.
Puerto Príncipe.– Este 7 de julio se cumplen cinco años del asesinato del presidente haitiano Jovenel Moïse, un hecho que marcó un punto de inflexión en la historia reciente del país y que profundizó la crisis política, institucional, de seguridad y humanitaria que aún enfrenta la nación caribeña.
Moïse fue asesinado el 7 de julio de 2021 en su residencia privada en Pétion-Ville por un grupo de mercenarios, entre ellos exmilitares colombianos. De acuerdo con investigaciones judiciales, la conspiración fue planificada durante varios meses en el sur de Florida, Estados Unidos, y hasta el momento varias personas han sido condenadas por su participación en el caso.
Desde entonces, Haití no ha logrado recuperar la estabilidad política. El país permanece sin elecciones generales desde 2016 y ha atravesado una sucesión de gobiernos interinos, mientras persisten las dificultades para organizar nuevos comicios debido al deterioro de la seguridad.
La violencia de las bandas armadas se ha intensificado en los últimos años. Actualmente, estos grupos controlan aproximadamente el 75 % de Puerto Príncipe y han expandido su presencia hacia otras regiones del país, provocando miles de víctimas y un creciente desplazamiento de la población.
Según datos de organismos internacionales, la violencia ha dejado más de 2,300 muertos y más de 1,100 heridos en lo que va de año. Además, alrededor de 1.5 millones de personas han sido desplazadas de sus hogares y unos seis millones enfrentan niveles severos de inseguridad alimentaria.
En respuesta a la crisis, Haití cuenta con el apoyo de una nueva fuerza internacional de seguridad respaldada por las Naciones Unidas, integrada inicialmente por efectivos procedentes de Chad, cuyo objetivo es fortalecer la lucha contra las bandas armadas y contribuir a la recuperación del orden público.
La Organización de las Naciones Unidas considera que Haití atraviesa una de las crisis humanitarias más graves del mundo, con aproximadamente 6.4 millones de personas que requieren asistencia humanitaria urgente.


