El Gobierno cubano criticó las nuevas medidas anunciadas por Washington contra diez entidades estatales de la isla, incluyendo el Ministerio de Turismo, mientras Estados Unidos asegura que buscan presionar al régimen cubano.
La Habana, Cuba.– El Gobierno de Cuba rechazó este lunes las nuevas sanciones anunciadas por Estados Unidos contra diez entidades estatales de la isla, calificándolas de "criminales y genocidas" y denunciando que afectan las condiciones de vida y las fuentes de sustento del pueblo cubano.
El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, afirmó que las medidas anunciadas por Washington representan un intento de castigar a la población y aseguró que forman parte de una política de presión contra el país.
"El anuncio de medidas coercitivas adicionales es manifestación del propósito con que gobernantes estadounidenses se empeñan en castigar a toda la población del país", expresó el canciller cubano a través de sus redes sociales.
Las nuevas sanciones fueron comunicadas por el Departamento de Estado de Estados Unidos e incluyen al Ministerio de Turismo de Cuba, además de otras entidades estatales vinculadas a sectores estratégicos como comercio exterior, transporte marítimo, combustibles y organizaciones gubernamentales.
Entre las instituciones afectadas figuran Enetec S.A., dedicada a la importación, exportación y comercialización de combustibles; Coreydan S.A.; el Grupo Empresarial del Comercio Exterior (Gecomex); y el Grupo Empresarial de Transporte Marítimo Portuario (Gemar).
También fueron incluidas organizaciones como las Milicias de Tropas Territoriales (MTT), la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana (ACRC) y las Brigadas de Respuesta Rápida.
El Departamento de Estado estadounidense señaló que estas medidas forman parte de una estrategia destinada a frenar las actividades del Gobierno cubano y promover cambios políticos y económicos en la isla.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó que Washington continuará utilizando herramientas de presión para enfrentar lo que considera amenazas relacionadas con el Gobierno cubano y promover reformas en el país.
Las nuevas sanciones se producen en medio de una prolongada crisis económica y energética en Cuba, marcada por problemas en el suministro eléctrico, dificultades en el acceso a combustibles y un deterioro de las condiciones económicas que el Gobierno cubano atribuye, en parte, al impacto de las sanciones estadounidenses.


