El mandatario cubano presentó un conjunto de medidas orientadas a flexibilizar sectores estratégicos, ampliar la autonomía empresarial y reducir estructuras estatales para enfrentar la crisis económica.
La Habana, Cuba.– El presidente cubano Miguel Díaz-Canel anunció este viernes un conjunto de transformaciones económicas dirigidas a flexibilizar el funcionamiento de sectores productivos y modernizar la estructura estatal, en medio del complejo escenario económico que atraviesa la isla.
Durante una intervención difundida por medios oficiales, el mandatario afirmó que el contexto actual obliga al país a introducir cambios que permitan responder a nuevos desafíos económicos y fortalecer la capacidad interna de recuperación.
“Estamos en una etapa que exige transformaciones y capacidad de adaptación”, expresó el gobernante al referirse al nuevo rumbo económico.
Entre las principales medidas anunciadas figura la incorporación de nuevos participantes dentro de la actividad turística, uno de los sectores históricamente más importantes para la economía cubana.
El Gobierno también adelantó ajustes en el ámbito inmobiliario, con el objetivo de introducir esquemas más flexibles de administración y permitir nuevas formas de participación económica.
Además, se contempla ampliar las facultades de las empresas estatales para que tengan mayor margen de decisión en áreas como salarios, reinversión de beneficios, operaciones comerciales internacionales, alianzas empresariales y acceso a divisas.
Las reformas alcanzarán igualmente al sector agropecuario. Según lo explicado por Díaz-Canel, los productores podrán acceder con mayor independencia a insumos, gestionar recursos con menos intermediación y participar en mecanismos financieros con mayor flexibilidad.
Dentro de este proceso también se anunció una reestructuración del sistema de comercio exterior mediante la eliminación progresiva del modelo obligatorio de empresas intermediarias para importaciones y exportaciones.
El Ejecutivo considera que esta decisión permitirá acelerar procesos y generar mayor dinamismo económico.
Otro de los ejes centrales del plan contempla fortalecer la inversión extranjera directa y abrir nuevas oportunidades para la participación económica de cubanos residentes fuera del país.
Asimismo, el Gobierno ratificó su intención de continuar reduciendo el tamaño del aparato estatal mediante una reorganización institucional que disminuiría el número de ministerios y estructuras administrativas.
Las autoridades sostienen que estas medidas buscan reducir burocracia, aumentar eficiencia y encontrar un equilibrio entre planificación estatal y mecanismos de mercado.
Con este anuncio, Cuba abre una nueva etapa de reformas económicas en un contexto marcado por restricciones financieras, caída de ingresos y búsqueda de nuevas fuentes de crecimiento.


