Santo Domingo, República Dominicana. – El dominicano Óscar Belgal, de 28 años, quien recibió un disparo en el cuello durante un operativo del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) en Nueva York, permanece detenido en una celda de aislamiento del Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, mientras sus familiares y abogados expresan preocupación por su estado de salud.
El incidente ocurrió el pasado 8 de octubre de 2026 en el sector Marble Hill, cuando agentes federales intentaron arrestarlo mientras se encontraba dentro de un vehículo acompañado de su hijo de cinco años, quien resultó ileso.
Según las informaciones ofrecidas por la Policía de Nueva York, agentes migratorios vestidos de civil se aproximaron al automóvil de Belgal y, cuando este comenzó a mover el vehículo, uno de los oficiales realizó varios disparos. Una de las balas impactó al dominicano debajo de la oreja izquierda.
El caso ha provocado manifestaciones y cuestionamientos sobre la actuación de los agentes federales, especialmente por la presencia del menor durante el procedimiento.
Desde República Dominicana, su abuela materna, Juana De León, residente en el sector Los Guandules del Distrito Nacional, reveló que su nieto le había confesado, aproximadamente dos meses antes del incidente, que deseaba regresar a su país.
La señora explicó que le recomendó permanecer un tiempo más en Estados Unidos para reunir dinero suficiente y construir una pequeña vivienda en Santo Domingo.
Belgal llevaba aproximadamente tres años residiendo en territorio estadounidense, donde vivía con su pareja, también dominicana. Además de su hijo de cinco años, recientemente se había convertido en padre de una niña.
Su abuela relató que lo crió junto a cuatro de sus hermanos mientras trabajaba como barrendera para el Ayuntamiento. Recordó que, antes de emigrar, el joven realizaba distintos trabajos informales, entre ellos la venta de fundas plásticas.
La mujer manifestó su angustia por no haber podido comunicarse directamente con su nieto desde hace varios días. Según explicó, sus familiares en Estados Unidos le han informado que se encuentra estable, aunque todavía no han conseguido visitarlo.
La situación médica del dominicano constituye una de las principales preocupaciones de sus representantes legales. En un comunicado conjunto, abogados de la Sociedad de Asistencia Legal y de la organización Make the Road New York denunciaron que Belgal todavía tiene alojada una bala en el cuello, presenta entumecimiento en el lado izquierdo del rostro y dificultades para escuchar por el oído izquierdo.
Sus defensores aseguraron que los médicos recomendaron una intervención quirúrgica especializada, pero que el procedimiento no pudo realizarse inmediatamente debido a los riesgos que implicaba.
También denunciaron condiciones inadecuadas durante su reclusión, incluyendo dificultades para alimentarse y acceder a agua potable. Estas afirmaciones corresponden a los representantes legales del detenido y no han sido confirmadas de manera independiente.
Por su parte, las autoridades federales estadounidenses sostienen que el operativo tenía como objetivo detener a Belgal debido a sus antecedentes judiciales. El Departamento de Seguridad Nacional lo ha vinculado con delitos anteriores y ha defendido la actuación de los agentes, alegando que durante el procedimiento se produjo una situación de peligro.
Sin embargo, las circunstancias exactas que llevaron al uso del arma de fuego continúan bajo investigación.
Un juez federal ordenó suspender temporalmente cualquier deportación de Belgal mientras se examina una solicitud de emergencia presentada por sus abogados, quienes buscan obtener su liberación y garantizarle atención médica.
El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, condenó públicamente el tiroteo y solicitó que se divulguen las grabaciones de las cámaras corporales de los agentes involucrados. La gobernadora Kathy Hochul también reclamó explicaciones y medidas relacionadas con el caso.
La intervención ha generado preocupación entre los residentes de Marble Hill, una comunidad con una importante presencia de inmigrantes dominicanos, donde se han realizado manifestaciones para exigir transparencia y rendición de cuentas.
Mientras continúan los procedimientos judiciales, Juana De León mantiene la esperanza de que su nieto reciba la asistencia médica necesaria y pueda superar las consecuencias del incidente.
El caso de Óscar Belgal sigue abierto y mantiene bajo escrutinio la actuación de las autoridades migratorias estadounidenses, particularmente por el uso de fuerza durante un arresto en el que se encontraba presente un niño de cinco años.



