Santo Domingo, República Dominicana.— Fortalecer la relación entre las familias y los centros educativos es clave para mejorar los aprendizajes y enfrentar desafíos como el ausentismo, las dificultades en competencias básicas y el impacto de la transformación tecnológica en las aulas.
Así lo planteó Yahaira Sosa, directora ejecutiva de Acción Empresarial por la Educación (Educa), durante el lanzamiento de la trigésima edición del Congreso Internacional de Educación Aprendo 2026, que se celebrará los días 20 y 21 de noviembre bajo el lema “Creando puentes para aprender”.
Participación familiar mejora resultados
Sosa destacó que las expectativas de los hogares y su participación activa en la educación de los hijos pueden tener un impacto directo en el rendimiento académico.
Según los datos presentados, los estudiantes cuyas familias se involucran en su proceso de aprendizaje obtienen, en promedio, 12 puntos más en sus resultados.
También indicó que seis de cada diez familias esperan que sus hijos cursen estudios superiores, una expectativa que puede influir positivamente en el desempeño y las aspiraciones académicas de los estudiantes.
Docentes enfrentan dificultades para trabajar con las familias
Pese a la importancia de esta relación, todavía existen obstáculos para fortalecerla.
Una encuesta realizada entre 841 docentes reveló que el 28 % no cuenta con un plan propio para trabajar con las familias.
Además, el 54 % reportó dificultades para coordinar horarios de reuniones con los padres y un 11 % señaló problemas de comunicación.
Ante esta realidad, Educa considera necesario que las escuelas desarrollen mecanismos de contacto más constantes y accesibles para involucrar a los hogares en el seguimiento del aprendizaje.
Padres pueden apoyar desde actividades cotidianas
Desde el hogar, los padres pueden contribuir mediante acciones sencillas como leer con sus hijos, conversar sobre lo aprendido en clases, mostrar interés por sus actividades escolares y organizar horarios para estudiar y realizar tareas.
La organización sostiene que estas prácticas ayudan a extender el aprendizaje más allá del aula y refuerzan la responsabilidad compartida entre familia y escuela.
IA y tecnología plantean nuevos desafíos
Durante la actividad también se abordó el impacto de la inteligencia artificial y otras tecnologías en la educación.
Mariel Bera, vicepresidenta del Área de Relaciones Corporativas y Banca Responsable del Banco Popular Dominicano, destacó la necesidad de reflexionar sobre qué significa educar correctamente en una época marcada por la IA.
Además de fortalecer las áreas STEM —ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas—, se planteó la importancia de impulsar la creatividad y el pensamiento crítico entre los estudiantes.
Preocupación por pantallas y ausentismo
Educa también advirtió sobre los riesgos que pueden representar el uso excesivo de pantallas y la falta de preparación para desenvolverse de manera segura en entornos digitales.
Sosa señaló que ser un “nativo digital” no significa necesariamente saber reconocer espacios seguros en internet o utilizar adecuadamente las nuevas herramientas tecnológicas.
Otro desafío identificado es el ausentismo escolar. Los datos presentados indican que faltar dos o más veces durante el mes previo a un examen puede asociarse con una reducción de 16 puntos en la calificación.
Educación debe preparar para la vida
La presidenta de Educa, Susana Martínez Nadal, sostuvo que la educación constituye uno de los pilares fundamentales para el desarrollo de República Dominicana.
El planteamiento central de Aprendo 2026 será reforzar la idea de que la escuela debe preparar a los estudiantes no solo para el mercado laboral, sino también para tomar decisiones, resolver problemas y desenvolverse adecuadamente en la vida cotidiana.
La trigésima edición del congreso buscará precisamente crear nuevos puentes entre docentes, familias, instituciones y estudiantes para fortalecer el proceso educativo dominicano.



