La República Democrática del Congo enfrenta uno de los brotes de ébola más graves de su historia reciente, con 2,061 personas fallecidas y 4,449 casos confirmados, mientras las autoridades mantienen acciones para contener la propagación del virus.
Principales datos
- 2,061 personas han muerto a causa del brote.
- Se han confirmado 4,449 casos de ébola.
- La tasa de letalidad alcanza el 46.3 %.
- 716 pacientes permanecen aislados u hospitalizados y 886 personas se han recuperado.
Nairobi. – La situación sanitaria en la República Democrática del Congo (RDC) continúa siendo preocupante debido al avance del brote de ébola declarado en el este del país. De acuerdo con las autoridades congoleñas, hasta el 10 de agosto se contabilizan 2,061 fallecidos y 4,449 casos confirmados.
La enfermedad continúa transmitiéndose en varias provincias, especialmente en Ituri, considerada el epicentro del brote, además de Kivu del Norte, Haut-Uélé y Tshopo. En Kivu del Sur, en cambio, las autoridades destacan que ya han transcurrido 75 días sin registrar un nuevo caso confirmado.
Autoridades mantienen medidas de control
Frente al avance del virus, las autoridades sanitarias mantienen labores de vigilancia epidemiológica, rastreo de contactos, descontaminación y entierros seguros, además de campañas de movilización comunitaria para reducir el riesgo de transmisión.
Hasta el momento, 716 pacientes permanecen bajo aislamiento u hospitalización, mientras que otras 886 personas han logrado recuperarse. El seguimiento de contactos alcanza aproximadamente el 82.7 %, según los datos oficiales citados en el reporte.
La situación también ha requerido atención internacional debido a la capacidad del virus para propagarse hacia países vecinos. Uganda, que había registrado casos relacionados con el brote congoleño, fue declarado libre de ébola el pasado 28 de julio, después de contabilizar 20 casos confirmados.
Uno de los brotes más graves
La magnitud de la actual epidemia la convierte en uno de los brotes de ébola con mayor número de contagios registrados. Incluso ha superado las cifras del brote ocurrido en el este de la RDC entre 2018 y 2020, que dejó 2,299 muertos y 3,481 casos.
Sin embargo, todavía se encuentra por debajo de la epidemia de África Occidental de 2014-2016, considerada la más devastadora de la historia, con aproximadamente 11,000 fallecidos y 28,000 contagios.
El brote actual corresponde a la cepa Bundibugyo, cuya letalidad puede situarse entre el 30 % y el 50 %. El virus se transmite principalmente mediante el contacto directo con fluidos corporales de personas o animales infectados y puede provocar fiebre intensa, vómitos, diarrea y hemorragias.
Las autoridades congoleñas y organismos internacionales mantienen las labores de vigilancia y respuesta sanitaria con el objetivo de frenar la transmisión y evitar que el brote continúe extendiéndose a otras regiones.


