Corea del Sur.— Lo que comenzó como la inesperada aparición de un enorme tiburón en un canal artificial de la ciudad surcoreana de Busan terminó convirtiéndose en todo un fenómeno turístico, comercial y viral.
El animal, que se cree es un tiburón toro de entre tres y cuatro metros de longitud, fue visto por primera vez el pasado 18 de septiembre en una vía acuática del North Port de Busan. Desde entonces, cientos de miles de personas han acudido a la zona con la esperanza de observarlo.
El inesperado visitante fue bautizado cariñosamente como “Bukhangi”, nombre inspirado en el puerto donde apareció. Durante los cuatro días del feriado de Chuseok, unas 483,000 personas visitaron el área. En uno de los días, la asistencia alcanzó alrededor de 140,000 personas, cuando normalmente el lugar recibía cerca de 2,000 visitantes durante una jornada festiva.
La fama del tiburón no se quedó únicamente en las redes sociales. Comercios cercanos también comenzaron a beneficiarse del fenómeno. Las ventas de helados con forma de tiburón aumentaron, mientras que las acciones de The Pinkfong Company, empresa vinculada a la popular canción infantil “Baby Shark”, llegaron a registrar un incremento temporal.
El alcalde de Busan incluso agradeció públicamente al animal por la enorme publicidad generada para la ciudad. En una curiosa votación, Bukhangi fue escogido además como embajador honorario de relaciones públicas de Busan.
La Guardia Costera intentó anteriormente conducir al tiburón hacia mar abierto utilizando embarcaciones y chorros de agua, pero el animal permaneció en el canal.
Expertos señalan que la presencia de tiburones de este tipo en aguas surcoreanas es poco habitual y consideran que el aumento de las temperaturas marinas podría estar influyendo en la llegada de especies que normalmente habitan aguas tropicales y subtropicales.



