Las autoridades francesas advirtieron que la actual ola de calor podría alcanzar niveles similares a los registrados en 2003, uno de los episodios más mortales de la historia reciente del país. Varias regiones se encuentran bajo alerta y el Gobierno prepara medidas de emergencia ante el aumento de las temperaturas.
París.– Francia se prepara para afrontar una intensa ola de calor que podría alcanzar una magnitud comparable a la registrada en agosto de 2003, cuando cerca de 15,000 personas fallecieron debido a las altas temperaturas. Así lo advirtió este viernes la directora de Météo-France, Sophie Voirin, quien señaló que el fenómeno actual se caracteriza por presentarse de manera más temprana en el año.
Según las previsiones meteorológicas, las temperaturas podrían superar los 40 grados centígrados en varias zonas del país durante el fin de semana y comienzos de la próxima semana. Además, se esperan noches tropicales con mínimas cercanas a los 25 grados, lo que dificulta el descanso y aumenta los riesgos para la salud.
Météo-France informó que más de la mitad de los departamentos franceses se encuentran bajo alerta naranja por calor, mientras que algunas regiones podrían pasar al nivel máximo de alerta, el rojo, a partir del domingo si las condiciones continúan agravándose.
Ante la situación, el primer ministro, Sébastien Lecornu, anunció la activación de un centro interministerial de crisis en el Ministerio del Interior para coordinar la respuesta de las autoridades y mitigar los efectos de las altas temperaturas.
La ola de calor ya ha provocado importantes alteraciones en distintos sectores. Al menos 71 trenes han sido cancelados en todo el país, más de 150 centros educativos han suspendido actividades y varias pruebas orales del bachillerato francés han sido aplazadas.
Asimismo, numerosos eventos al aire libre han sido cancelados o reprogramados debido a las condiciones meteorológicas. Varias celebraciones de la Fiesta de la Música en distintas localidades fueron suspendidas, así como algunas competiciones deportivas, entre ellas un maratón de relevos previsto para este domingo en París.
Por el momento, la tradicional Fiesta de la Música de la capital francesa continúa programada, aunque algunos conciertos han sido cancelados como medida preventiva. De igual forma, el concierto del cantante Bruno Mars previsto en el estadio de Saint-Denis sigue en agenda, aunque las autoridades mantienen un monitoreo constante de la situación.
Las autoridades sanitarias han instado a la población a mantenerse hidratada, evitar exposiciones prolongadas al sol y prestar especial atención a las personas más vulnerables, como adultos mayores, niños y personas con enfermedades crónicas.


