Las autoridades mexicanas localizaron en una fosa clandestina los cuerpos de una pareja con nacionalidad estadounidense y mexicana que había sido reportada como desaparecida desde el pasado 20 de mayo. El hallazgo se produjo en una zona boscosa del Estado de México y las investigaciones continúan para esclarecer el caso.
Los cuerpos sin vida de una pareja estadounidense desaparecida desde mayo fueron encontrados en una fosa clandestina ubicada en el municipio de Ocoyoacac, en el Estado de México, informaron este viernes medios locales citando fuentes del Ministerio Público.
Las víctimas fueron identificadas como Guillermo Jaffet, de 57 años, y Zafar Padamsee, de 56, quienes presuntamente contaban con doble nacionalidad mexicana y estadounidense y residían en el Estado de México. Sus restos fueron localizados durante labores de búsqueda realizadas en una zona boscosa del parque La Marquesa.
La pareja había sido reportada como desaparecida el 20 de mayo en Ciudad de México, luego de acudir a una reunión. De acuerdo con los reportes preliminares, ambos habrían sido interceptados por terceros y desde entonces se desconocía su paradero.
En el operativo participaron agentes de la Fiscalía y fuerzas de seguridad mexicanas, quienes mantienen abiertas las investigaciones para identificar y capturar a los responsables del crimen.
Hasta el momento, ni las autoridades estadounidenses ni la embajada de Estados Unidos en México han emitido declaraciones oficiales sobre el hallazgo. Según medios locales, familiares de las víctimas habían solicitado apoyo diplomático tras su desaparición.
El caso se suma a la crisis de personas desaparecidas que enfrenta México, donde se registran más de 130,000 casos de personas no localizadas, según cifras oficiales. El Estado de México concentra actualmente el mayor número de reportes de desaparición en el país.
Recientemente, colectivos de búsqueda aprovecharon eventos de gran visibilidad internacional para exigir una respuesta más efectiva de las autoridades ante esta problemática. Asimismo, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ha calificado la situación como una grave crisis humanitaria vinculada, en gran medida, a la actividad del crimen organizado.


