Santo Domingo, República Dominicana.— El Gobierno dominicano ha destinado más de RD$43,300 millones durante 2026 para subsidiar los combustibles y evitar que las fuertes alzas registradas en los mercados internacionales se trasladen completamente a los consumidores.
De acuerdo con los datos oficiales, este esfuerzo económico busca proteger el presupuesto de las familias dominicanas y reducir el impacto de los aumentos de los hidrocarburos sobre el transporte, la producción y las actividades comerciales.
Solamente para la semana comprendida entre el 31 de octubre y el 6 de noviembre, el Estado destinó RD$1,516.5 millones para mantener congelados los precios de los principales combustibles.
El gasoil y el GLP concentran importantes subsidios
Entre los combustibles que reciben mayor apoyo estatal figura el gasoil regular, cuyo subsidio alcanza los RD$112.90 por galón.
Gracias a este aporte, el producto se comercializa a RD$270.80, en lugar de los RD$383.70 que costaría sin la intervención gubernamental.
En el caso del gasoil óptimo, el subsidio asciende a RD$105.37 por galón.
Mientras tanto, el Gas Licuado de Petróleo (GLP), utilizado ampliamente en los hogares dominicanos, mantiene un precio de RD$135.20 por galón gracias a un aporte estatal de RD$61.26. Sin esa ayuda, su costo alcanzaría los RD$196.46.
Conflictos internacionales presionan los precios
El incremento de los recursos destinados a los subsidios responde, entre otros factores, al encarecimiento de los derivados del petróleo en los mercados internacionales.
Uno de los aumentos más significativos se ha registrado en el gasoil óptimo, cuyo precio internacional pasó de aproximadamente US$104 a US$186 por barril entre el 27 de febrero y el 2 de noviembre de 2026, lo que representa un incremento cercano al 79 %.
La situación está relacionada con las tensiones geopolíticas y las dificultades que afectan la producción y distribución internacional de combustibles.
Además, República Dominicana depende considerablemente de las importaciones, ya que adquiere en el exterior, como productos terminados, más del 80 % del gasoil, la gasolina y el GLP que consume.
Un esfuerzo económico para proteger a las familias
La política de subsidios permite que una parte de los aumentos internacionales sea asumida por el Estado, evitando que el impacto llegue directamente y en su totalidad a los consumidores.
Esta medida también contribuye a contener los costos del transporte público y de carga, así como los gastos operativos de diferentes sectores productivos.
Sin embargo, el volumen de recursos destinados a estos subsidios representa un importante compromiso para las finanzas públicas, debido a que compite con otras necesidades presupuestarias, como salud, educación, infraestructura y atención de emergencias.
El desafío para las autoridades consiste en mantener mecanismos de protección para la población frente a las fluctuaciones internacionales, procurando al mismo tiempo un manejo sostenible de los recursos del Estado.



