Nairobi.– La organización Médicos Sin Fronteras (MSF) advirtió que el brote de ébola en el este de la República Democrática del Congo continúa propagándose a un ritmo sin precedentes, dos meses después de que fuera declarada oficialmente la epidemia, y alertó que los esfuerzos para contenerla siguen siendo insuficientes.
De acuerdo con los datos más recientes de las autoridades congoleñas, el brote acumula 2,011 casos confirmados y 754 fallecidos, convirtiéndose en el tercer mayor brote de ébola registrado en el país y el de crecimiento más acelerado hasta la fecha.
La coordinadora de emergencias de MSF, Trish Newport, afirmó que cada retraso en la respuesta sanitaria aumenta el número de contagios y dificulta el control de la enfermedad. Asimismo, hizo un llamado a fortalecer la cooperación internacional para ampliar el acceso a la atención médica y reforzar los sistemas de vigilancia epidemiológica.
La organización señaló que la situación es especialmente preocupante porque la epidemia continúa expandiéndose hacia nuevas zonas. Hasta el momento, las provincias afectadas son Ituri, donde se concentra el epicentro del brote, Kivu del Norte, Kivu del Sur, Haut-Uele y Tshopo.
MSF recordó que el brote ocurre en un contexto marcado por el conflicto armado, desplazamientos de población y otras emergencias sanitarias como el cólera y la malaria, factores que complican la respuesta humanitaria.
El brote, declarado oficialmente el 15 de mayo, también ha alcanzado a Uganda, donde se han confirmado 20 contagios, incluidos 15 casos importados desde la República Democrática del Congo y dos fallecimientos.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) indicó que este brote corresponde a la cepa Bundibugyo, cuya tasa de mortalidad oscila entre el 30 % y el 50 %, y para la cual aún no existe una vacuna autorizada ni un tratamiento específico. El organismo mantiene como alto el riesgo de expansión en África subsahariana y bajo el riesgo a nivel mundial.


