Obesidad se vincula al aumento de cáncer en jóvenes, según estudio británico
Un estudio realizado en Reino Unido identificó que el crecimiento sostenido del sobrepeso y la obesidad desde la década de 1990 coincide con el aumento de diagnósticos de cáncer en adultos menores de 50 años, un fenómeno que ha llamado la atención de la comunidad científica internacional.
La investigación, publicada en la revista BMJ Oncology y liderada por especialistas del Instituto de Investigación del Cáncer de Londres y del Imperial College de Londres, analizó durante dos décadas más de 20 tipos de cáncer en hombres y mujeres, evaluando tendencias y factores de riesgo.
Los resultados muestran que, mientras factores como el tabaquismo, el consumo de alcohol y algunos hábitos alimenticios se han mantenido estables o incluso han mejorado, el exceso de peso ha sido la única variable que creció de forma constante en la población joven.
En mujeres jóvenes, la obesidad aumentó en promedio un 2.6 % anual desde 1995, en paralelo con el incremento de casos de cáncer en este grupo.
Tipos de cáncer en aumento
El estudio identificó 11 tipos de cáncer con tendencia al alza en adultos jóvenes, entre ellos:
- Intestino
- Mama
- Tiroides
- Páncreas
- Hígado
- Riñón
- Ovario
- Endometrio
- Vesícula biliar
- Boca
- Mieloma múltiple
Los más frecuentes son el cáncer de intestino y el de mama, con alrededor de 11,500 casos nuevos anuales.
No es una causa única
A pesar de la relación detectada, los investigadores advierten que la obesidad no explica completamente el aumento de los diagnósticos.
Según los datos, de cada 100 casos adicionales de cáncer, solo unos 20 pueden atribuirse directamente al exceso de peso, lo que sugiere la existencia de otros factores aún no identificados.
Entre las posibles causas adicionales se encuentran:
- Cambios metabólicos
- Inflamación
- Alteraciones en la microbiota intestinal
- Exposición a contaminantes
- Factores desde etapas tempranas de la vida
Opinión de especialistas
Expertos en oncología coinciden en que el fenómeno es multifactorial. Señalan que hábitos como el sedentarismo, dietas poco saludables y el aumento del índice de masa corporal influyen en el riesgo, pero también destacan el impacto de mejores diagnósticos y mayor acceso a estudios médicos.
Además, sostienen que mantener un estilo de vida saludable puede reducir hasta un 40 % el riesgo de desarrollar cáncer.
Un fenómeno en estudio
Aunque el cáncer sigue siendo más frecuente en personas mayores de 50 años, el aumento en adultos jóvenes plantea nuevos retos para la prevención y el sistema de salud.
Los investigadores insisten en la necesidad de ampliar los estudios para comprender mejor las causas y adaptar las estrategias de detección y control.


