Lima, Perú. – El Gobierno peruano confirmó que al menos 25 ciudadanos de ese país han fallecido y otros 187 permanecen desaparecidos tras incorporarse a las filas del Ejército ruso para participar en la guerra contra Ucrania, una situación que ha generado preocupación entre cientos de familias que continúan reclamando información sobre sus seres queridos.
El ministro de Relaciones Exteriores de Perú, Carlos Espá, presentó las cifras durante una comparecencia ante la Comisión de Constitución, Reglamento y Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados, donde explicó las gestiones diplomáticas realizadas para conocer el paradero de los ciudadanos involucrados en el conflicto.
De acuerdo con el canciller, las autoridades rusas proporcionaron información sobre 459 peruanos que se habrían incorporado a sus fuerzas militares, mientras que la Cancillería peruana mantiene un registro de 430 casos reportados por familiares.
De estos expedientes, el Ministerio de Relaciones Exteriores ha logrado obtener información oficial sobre 344 ciudadanos, entre los cuales figuran 25 fallecidos, 187 desaparecidos y 132 que continuarían en servicio activo. Adicionalmente, cuatro peruanos se encuentran como prisioneros de guerra en Ucrania.
El funcionario explicó que muchos de los ciudadanos fueron reclutados en territorio peruano mediante intermediarios que ofrecían contratos de prestación de servicios militares y financiaban los viajes hacia Rusia.
Una de las principales preocupaciones señaladas por Espá es que varios de los contratos estaban redactados en idiomas que los reclutados no comprendían, lo que plantea interrogantes sobre las condiciones en las que aceptaron incorporarse a las fuerzas militares rusas.
La situación también ha generado denuncias de posibles casos de trata de personas. Familiares aseguran que algunos peruanos fueron atraídos mediante promesas de empleos civiles y remuneraciones elevadas, pero terminaron siendo enviados al frente de combate.
Estas acusaciones fueron presentadas ante las autoridades peruanas y permanecen sujetas a las investigaciones correspondientes.
Ante las dificultades para obtener información, el Gobierno de Perú envió representantes diplomáticos a Rusia con el objetivo de conocer la situación de sus ciudadanos, solicitar datos sobre fallecidos y desaparecidos y gestionar el eventual retorno de quienes permanecen vinculados al conflicto.
Sin embargo, el canciller reconoció que las gestiones han enfrentado obstáculos, entre ellos las restricciones impuestas para visitar a ciudadanos peruanos que se encuentran heridos.
Las autoridades también han establecido comunicación con Ucrania para conocer la situación de los cuatro peruanos capturados durante las operaciones militares. Según la información oficial, estos recibieron asistencia consular y pudieron establecer contacto con sus familiares.
Mientras tanto, los parientes de los desaparecidos continúan exigiendo respuestas sobre las circunstancias en las que fueron reclutados y las condiciones en que se encuentran.
El abogado Percy Salinas, representante de familias afectadas, sostuvo que la cantidad de peruanos captados para combatir en las filas rusas podría alcanzar los 1,200 ciudadanos, una estimación considerablemente superior a los registros oficiales presentados por la Cancillería.
Esta cifra corresponde a una declaración del representante legal y no ha sido confirmada por las autoridades peruanas.
Las familias también han realizado manifestaciones frente a instituciones gubernamentales y representaciones diplomáticas para reclamar información, asistencia y medidas que permitan localizar a sus allegados.
El Ministerio de Relaciones Exteriores aseguró que continuará dando seguimiento a los expedientes y mantendrá abiertas las gestiones con Rusia y Ucrania para esclarecer la situación de los ciudadanos afectados.
El nuevo balance evidencia las consecuencias humanas de la guerra más allá de los países directamente enfrentados, al involucrar a ciudadanos extranjeros que viajaron para incorporarse a las operaciones militares.
Mientras continúan las investigaciones sobre los mecanismos de reclutamiento y las circunstancias de las muertes, cientos de familias peruanas permanecen a la espera de información que permita determinar el destino de sus seres queridos.



